
Esta formación agraria argumenta que el encarecimiento de los precios de los piensos y el estancamiento, o incluso el descenso, de las cotizaciones que se pagan a los ganaderos, los coloca en una difícil situación, lo que "está obligando necesariamente a la disminución del número de animales en las granjas y, en el peor de los casos, al cierre de las mismas".
Asimismo, UPA afirmó que, según los datos publicados por el Ministerio de Agricultura sobre la cabaña ganadera en la Comunitat Valenciana, referente al primer semestre de 2007, el sector porcino valenciano ha disminuido oficialmente su dimensión en 19.360 animales, un descenso que "se encadena a los que ya venía padeciendo en los últimos años".
Según UPA-PV, esta disminución es "preocupante" porque el porcino es el sector ganadero "de mayor importancia en la Comunitat" ya que representa más del 65% del total de animales. En esta línea, advierte de que si estas consecuencias "nefastas" están sucediendo en el sector ganadero "más solvente y cuantioso", los efectos en el resto de sectores "pueden ser determinantes". Del mismo modo, indicaron que el descenso "paulatino" de la cabaña ganadera y "constante desde hace años" tiene "difícil solución" si la Administración no pone en marcha ayudas rápidas y suficientes.




