Esteve denunció en la mañana de ayer los hechos en el cuartel de la Guardia Civil de Villar del Arzobispo y, posteriormente, se dirigió al concesionario para cambiar los neumáticos de los tres vehículos que han sufrido este acto vandálico y se encontraban prácticamente destrozados.
Los tres familiares preguntaron al vecindario el estado de sus respectivos vehículos "y ninguno había sufrido daños a excepción de los nuestros", señaló.
Y, argumentó la portavoz socialista, "menos mal que mi hijo estaba fuera de Chulilla este fin de semana, de lo contrario estoy segura de que las ruedas de su coche también habrían sido rajadas".
La portavoz del PSPV de Chulilla se mostró sorprendida por este ataque hacia ella y su familia, pero aseguró que no sabía "quien ha podido ser el autor porque se presupone que no tengo enemigos en la población".
La única situación diferente que se ha dado en los últimos días y que haya podido provocar este ataque fue el pleno del último viernes de 2007. Una convocatoria en la que Esteve pidió "que se retirara el crucifijo que preside el salón de plenos del ayuntamiento porque está prohibido por la ley; en los edificios públicos no pueden haber símbolos de cualquier religión".
De esta manera, añadió, "está contemplado en la ley que solamente pueden estar las banderas y la fotografía del Jefe del Estado", matizó la portavoz socialista de la población.
En la misma reunión hizo otra sugerencia que, como la anterior, provocó el revuelo de toda la gente que había presenciado el pleno. En este caso se trataba de aplicar la Ley de Memoria Histórica "para cambiar el epitafio de la cruz de los caídos que hay en la plaza de Chulilla".
La presencia del citado elemento "está bien, pero en el epitafio se debería de hacer referencia a todos los que murieron o que fuera un recordatorio general", matizó la portavoz socialista.
Desconcierto
Aurora Esteve aseguró que de un hecho de estas características "no quiero señalar a nadie, desconozco quién ha podido hacer algo así. Estamos desconcertados".
No obstante, explicó que tenía claro que no se había tratado de una gamberrada común, "porque había demasiados coches como para que haya sido una casualidad que sólo se hayan rajado las ruedas del mi vehículo, el de mi marido y el de mi hija".
Por este motivo, Esteve aseguró sentirse "temerosa" por si la situación se va de las manos y los ataques contra ella y su familia "van a más".
La portavoz de los socialistas de Chulilla aseguró que ha denunciado los hechos ante la Guardia Civil, "pero no sé que investigaciones pueden hacer porque supongo que esto no será demasiado importante comparado con otras pesquisas que lleven entre manos en estos momentos".
Por su parte, el alcalde de Chulilla, Enrique Silvestre (PP), aseguró que se enteraba de la noticia a través de LAS PROVINCIAS. No obstante, mostró su preocupación por la situación y argumentó que esa misma noche "me pondré en contacto con ella para interesarme por su estado" y también "hablaré con la Guardia Civil para tratar de ver como va la investigación".







