
El arqueólogo José Fernández, que ha dirigido los trabajos de excavación en la Cova del Bolomor de Tavernes de la Valldigna, anunció que se han encontrado más restos de fuego (ya aparecieron algunos hace tres años) que tienen 150.000 años de antigüedad. "Se trata de los restos de fuego más antiguos de toda la península ibérica", remarcó el profesional.
Utilidades
Los habitantes de la Cova del Bolomor encendían las llamas con tres finalidades. La primera era la tradicional de calentarse.
La segunda utilidad del fuego era de la realización de las tareas domésticas y la tercera, y no por ello menos importante, defenderse de los extraños y las fieras.
Esto significa que si bien ahora se alzan vallas y se colocan candados, antaño los antepasados encendían fuego para evitar los expolios de las cuevas.
En la comarca de la Safor existen numerosas cuevas arqueológicas de gran importancia dentro del mundo de la prehistoria. Además, muchos de los yacimientos de la zona albergan todavía piezas y obras artísticas de incalculable valor.
El Parpalló en Gandia es un ejemplo. Casualmente apareció abierta pocos días después de conocerse la agresión a la Cova de Palma de Gandia, tal y como publicó LAS PROVINCIAS.
El Bolomor en Tavernes de la Valldigna, que también fue expoliada hace dos veranos, o la Cova Foradà en Oliva, son algunas de las referencias más destacadas de toda la Comunitat Valenciana. Y sin embargo, las tres han sufrido expolios y destrozos en su interior en reiteradas ocasiones.
En la mayoría de las veces, las personas que entran al interior de las cavidades lo hacen con el objetivo de hacer daño. De ahí que aparezcan pintadas o desperfectos junto a pinturas rupestres de incalculable valor.
Sin embargo, en otras ocasiones se trata simplemente de gente que, aunque en menor medida, pernocta en su interior dejando tras de sí un rastro de escombros y basuras acumuladas.







