En una nueva modalidad de propaganda política forzada por este acelerado proceso, algunos candidatos han empezado a producir anuncios con formato de postal navideña. El más comentado, con diferencia, tiene como protagonista al republicano Mike Huckabee, el ex gobernador de Arkansas, que no ha hecho más que ganar posiciones en las últimas semanas dentro del bando conservador. En su espot, este reverendo baptista vestido con un festivo jersey de color rojo recuerda que lo importante de estos días es "la celebración del nacimiento de Cristo".
Este mensaje abiertamente religioso, a los acordes de la inmortal Noche de Paz, ha dado tanto que hablar como el encuadre del anuncio. Huckabee se encuentra frente a una estantería pero más bien parece una cruz blanca, lo que ha dado pie a toda clase de reproches sobre una mezcla bastante poco subliminal de política y religión que los norteamericanos no toleran nada bien. Con cierto humor, el ex gobernador ha indicado en tono de leyenda urbana que si se pasa al revés su comentado anuncio también se pueden escuchar otras sorpresas.
Magic ficha por Hillary
Hablando de sorpresas, la campaña de Hillary Clinton en su afán de adoptar un tono más humano ha recurrido a la ex estrella del baloncesto Magic Johnson para realizar un maratón de mítines estelares con ayuda de un helicóptero y su marido Bill. Según el ex presidente, ha llegado la hora de presentar a Hillary "no sólo como líder sino como persona". Una nueva estrategia que refleja cómo la senadora por Nueva York a estas alturas acumula el mayor número de estadounidenses no dispuestos a votar por ella en ningún caso.
En un retorno a los tiempos más tórridos de la ya pasada era Clinton, con la prensa sensacionalista llegando a dictar la pauta informativa de múltiples escándalos, The National Enquirer salió ayer a la venta anunciando en portada que el candidato demócrata John Edwards ha dejado embarazada a una de sus colaboradoras, identificada como Rielle Hunter. El tabloide publica una foto de esta señora divorciada de 43 años que se encontraría en el sexto mes de gestación, si la información del diario se ajustase a la realidad.
La historia, desmentida por los reponsables de la campaña de Edwards, resulta especialmente triste. Ya que el que fuera aspirante a vicepresidente en 2004 se ha presentado durante su vida política como un ejemplar hombre de familia. Y no ha interrumpido su campaña pese al diagnóstico recurrente de un grave cáncer anunciado en marzo por su esposa, Elizabeth. The National Enquirer, con un historial de primicias sórdidas en la política de Estados Unidos, asegura tener en su poder correos electrónicos que confirmarían la supuesta relación extramatrimonial.








