
En apenas una semana y media, indicó el arquitecto Álvaro Gómez-Ferrer, la excavadora habrá terminado su trabajo. "La pinza es inglesa y funciona muy bien. Participó en el derribo de la torre Windsor", dijo en referencia al rascacielos incendiado en Madrid hace años.
La harinera recae a las calles Juan Verdeguer y Poeta Sanmartín y Aguirre. El propósito es acabar las demoliciones en febrero y tener lista este verano la urbanización del polígono de viviendas. Se trata de uno de los principales accesos al futuro paddock del circuito urbano.
De manera paralela a la harinera, la empresa adjudicataria de las obras acomete el derribo de otras fábricas. En algunas ya se ha acabado por completo el trabajo, mientras que en otra se actúa ahora en el desmontaje de la cubierta.
"También se están haciendo unas pequeñas obras para que los conciertos de Greenspace sigan a partir de febrero", comentó sobre la nave cedida por el Ayuntamiento a una empresa para conciertos. Algunas de las antiguas fábricas se mantendrán en pie como equipamientos públicos, principalmente de carácter cultural. Las naves se utilizarán para acoger un auditorio, una biblioteca, camerinos y salas de grabación, en un proyecto de Juventud presentado a mediados del pasado mayo.
Las 486 viviendas serán de renta libre y la empresa Coperfil Inmobiliaria será la encargada de toda la promoción, confirmó el arquitecto. La calles situada más al sur será la frontera con el circuito de velocidad, que aprovechará los grandes ejes viarios del nuevo barrio del Grao, es decir, las prolongaciones de la avenida de Francia y del paseo de la Alameda.
Gómez-Ferrer explicó que los técnicos municipales estudian ahora la reparcelación, por lo que aún no tienen en trámite la licencia de obras de ningún edificio de viviendas.
La mayoría recaerán a la avenida de Francia, detrás de las naves que ahora se derriban en parte. Las empresas adjudicatarias de esta parte del circuito entregarán la obra antes del 1 de mayo, mientras que el día 20 de este mes finalizará el plazo para la adecuación de la playa de vías del Grao para el paddock.
Como se observa, una actividad frenética que se completará con el soterramiento de un tramo de línea eléctrica y la construcción de una pasarela de peatones entre el Grao y las Moreras. Quedará pendiente, eso sí, el soterramiento de las vías de Renfe que ahora separa la zona de la avenida de Francia del futuro barrio, en la marginal izquierda del viejo cauce del Turia.
El Gobierno se comprometió a realizar esta obra antes de la última Copa América, aunque las últimas noticias recibidas por el Ayuntamiento son que el proyecto se ha supeditado a la construcción del túnel pasante del AVE por Valencia, para garantizar así la actividad del corredor mediterráneo.
En todo caso, Coperfil presentó en el Ayuntamiento alternativas de acceso para los 486 pisos desde la calle Juan Verdeguer, incluso en la parte cercana a las vías de Renfe, al otro lado de la calle Menorca
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