
El mensaje del arzobispo plantea la conveniencia del respeto a "pautas morales" y defiende que en el respeto "a los valores cristianos" se puede desarrollar "una cultura de la vida que beneficia a toda la sociedad".
En los párrafos dedicados al terrorismo el purpurado se dirige a los políticos, a los fieles católicos y a "todos los ciudadanos españoles". A los primeros les dice que no "pueden ceder al chantaje del terror, que es una espiral creciente". A los católicos y a todos los ciudadanos les invita a "levantarse pacífica, pero decididamente contra estas plantas venenosas y contra los que abonan y les suministran oxígeno".
En particular a los católicos les recuerda que entre sus responsabilidades como tales, además de "propagar la cultura de la vida", se encuentra "la obligación de colaborar con las instituciones que asisten a las víctimas del terrorismo político" y con contundencia proclama "sí a la vida, sin medias tintas, ni pactos con el diablo de la muerte".
García-Gasco en su defensa del derecho a la vida como "inviolable" hace especial referencia al aborto. En la carta semanal introduce esta cuestión citando el quinto mandamiento: "no matarás".
El cardenal insiste en que la vida humana "es sagrada e inviolable desde su concepción hasta su muerte natural. No matarás es el mandamiento divino que señala el límite extremo que no es lícito traspasar".
El aborto
Tal como se desprende del texto del arzobispo, una auténtica cultura de la vida "garantiza el derecho a venir al mundo a quien estando concebido aún no ha nacido. Es indigno, antihumano y escandaloso negar el derecho a la vida a quienes sufren una discapacidad mental o física".
A ello añade que no es "casualidad que los regímenes dictatoriales como el nazismo hayan sido los abanderados del aborto o asesinato de las personas desvalidas o que no consideraban útiles".
La contundente condena al aborto que se extrae de la carta semanal del arzobispo apunta razonamientos del ámbito moral e introduce también referencias a la Constitución.
Así, menciona a los relativistas y les dice que podrán "alegar que los mandamientos religiosos, en cuanto normas morales, no podrán afectarles". Tras esta afirmación cita la Constitución y asegura que la carta magna española "garantiza que todos tienen derecho a la vida. Y una vez más, en la sociedad actual del llamado bienestar nos encontramos con la escasa efectividad que esta norma de convivencia tan evidente alcanza en nuestra época".
A medida que avanza la carta, las palabras de García-Gasco cobran fuerza para condenar el aborto y lamenta que España "se ha convertido durante años en el abortadero de Europa, en el país de la ley coladero: se empieza abortando a seres de pocos días o semanas y se acaba abortando a un ser a punto de nacer". El cardenal considera esa situación como una "pendiente resbaladiza, comprobada también en la eutanasia".
En oposición a todo ello recuerda a la Casa Cuna que en Valencia "acoge a madres solteras y embarazadas abandonadas, comprueba que la incultura, la falta de ayudas verdaderas son la principal causa que puede impulsar a una mujer desesperada a la trampa millonaria del aborto".
La violencia de género
La explícita defensa de la vida que García-Gasco ha elegido como tema de su carta semanal no olvida las muertes de mujeres como consecuencia de la violencia de género. El arzobispo considera que la "ola creciente de asesinatos contra mujeres" supone para la sociedad española un "escándalo histórico".
El rotundo mensaje del cardenal tras hacer una clara alusión a distintos hechos que han sido noticia en la sociedad española a lo largo de los últimos días para plantear la defensa de la vida cierra sus palabras con una invitación a no olvidar "pautas morales".
Según el arzobispo "las leyes deben ser sólidas, pero las leyes por sí mismas no impiden el ataque a la vida o a otros derechos. La historia nos muestra que las sociedades que fundan sus comportamientos en pautas morales, en el concepto de Justicia, del bien, del mal, en el respeto a los valores cristianos pueden desarrollar una cultura de la vida que beneficia a toda la sociedad".







