Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 mayo 2013

Más Deportes

Vela
Desafío y New Zealand tienen armas legales con que presionar a Alinghi para una Copa en Valencia en 2009
Los australes estudian denunciar al defensor mientras que los españoles pueden apelar la sentencia
01.12.07 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Desafío y New Zealand tienen armas legales con que presionar a Alinghi para una Copa en Valencia en 2009
Los proas del Desafío y del New Zealand, en una de las salidas de las semifinales de la Louis Vuitton Cup.
El conflicto de la Copa América ha dejado de ser cosa de dos: Alinghi y Oracle. El Desafío Español y el New Zealand se han convertido en actores de una representación que afecta directamente a Valencia y sus intereses de tener una Copa América en 2009, 2010 o 2011.

Los dos sindicatos que se enfrentaron en las semifinales de la pasada Louis Vuitton Cup en Valencia tienen armas legales para presionar a los suizos y a los americanos. Pueden luchar para que los dos clubes enfrentados lleguen a un acuerdo beneficioso para todos los challengers que estaban inscritos en la 33 Copa América y que ahora se han quedado fuera de la competición.

Al sindicato español lo que le interesa es que la Copa sea en Valencia. Por eso van a luchar. A los australes lo que les preocupa es el retraso en el tiempo. No quieren ni en pintura una regata en 2011 ya que les supondría un importante gasto económico que ahora mismo no están dispuestos ni capacitados para asumir.


Unos pueden apelar
Los españoles, después de la sentencia del juez Cahn en la que han pasado a sentarse en el banquillo de los acusados, tienen la potestad de apelar el veredicto del togado americano. Y lo pueden hacer por su cuenta y riesgo sin tener que depender de los suizos para volver a la Corte Suprema.

En la decisión del magistrado sale en su primer folio el nombre del demandante, el Golden Gate Yatch Club, y el de los dos demandados: Sociedad Náutica de Ginebra (SNG) y el Club Náutico Español de Vela (CNEV). Esta inclusión en la causa es la que permite ahora mismo al sindicato de Iberdrola poder ejercer el derecho a la apelación.

El recurso jurídico, sin embargo, no se puede ejecutar a la ligera. Si se decide apelar, el juez del tribunal lo primero que hará será preguntar si se pide la suspensión cautelar de la sentencia, es decir, que todo el proceso actual quedase varado por un tiempo indefinido.

En este caso habría que estudiar los daños que la decisión podría causar. Mucho tiempo. Y esa es la fuerza del sindicato español. Podría poner en jaque al defensor y al nuevo Challenger of Record (COR) si ve maniobras por las que la Copa América pueda terminar marchándose de Valencia.

Una vez conocidos los posibles daños el juez exigiría un aval económico para salvaguardar los intereses de los afectados en caso de que la apelación no fuera adelante.

Manuel Chirivella, presidente del CNEV, quiso dejar ayer muy claros dos aspectos cuando LAS PROVINCIAS le preguntó sobre esta posibilidad. El primero es que no han tomado todavía "ninguna determinación sobre si se apela o no" y el segundo es que su prioridad siempre será la de "defender a Valencia y que la Copa se quede en la ciudad".


Otros amenazan con denunciar
El Team New Zealand, por su parte, se está planteando ahora mismo denunciar a Alinghi, ya que, cuando firmaron el papel de inscripción para la 33 Copa América, los kiwis, más listos que el hambre, hicieron firmar a los suizos un compromiso por el cual el defensor aseguraba que la Copa América se iba a celebrar en Valencia y, lo que es más importante para los australes, en 2009. Si sólo hubiesen firmado un documento de inscripción como el resto de los sindicatos no estarían licitados para reclamar pero este detalle que se sacaron de la manga los abogados de Grant Dalton les faculta para denunciar un posible incumplimiento de contrato por parte de los suizos.

Un retraso de la Copa hasta 2011 podría suponer para los kiwis un incremento en sus gastos superior a los 20 millones de euros, que sería el dinero que necesitarían para mantener activo el sindicato en 2008. Y ese es el centro de la reclamación de los neozelandeses.

Ernesto Bertarelli no debe estar muy contento ahora mismo con los kiwis. En 2003 les ayudó con un crédito para que se pudieran inscribir y a buen seguro que en la nueva edición de la Copa el suizo habrá tenido que apoyar a los insulares. Ahora, la posibilidad de que el equipo más favorecido por los suizos se convierta en una especie de judas no debe agradar nada al magnate.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios

Ahora en Portada

Enlaces de Interes

Vocento
SarenetRSS