Así lo confirmaron ayer fuentes del Consorcio Valencia 200, quienes precisaron que 55 árboles se llevarán a un vivero habilitado en la marina sur, mientras que el resto se mantendrán en los nuevos jardines adaptados al trazado de velocidad.
Todas las obras deben estar acabadas el 1 de junio, según el compromiso alcanzado entre las empresas y la Conselleria de Infraestructuras. Así se evitará cualquier conflicto de intereses con las actividades de la Copa América.
La urbanización de la dársena también ha sacado a la luz parte del tendido ferroviario de la antigua línea de mercancías del puerto. Los raíles fueron tapados con praderas de césped, en la parte más próxima a la verja que separa el puerto de la ciudad. Sobre esto, un portavoz de la Conselleria de Infraestructuras indicó que serán retirados todos aquellos tramos que afecten de lleno al pavimento del trazado.
El circuito entrará en la dársena a la altura del solar que ocupaba el Instituto Marítimo (enfrente de la base del Desafío Español). Seguirá en dirección norte bordeando la marina en dirección al AC Park, para cruzar el canal una vez pasado el edificio Veles e Vents.
Las mismas fuentes descartaron concretar la longitud de vía ferroviaria que será retirada, a falta de nuevas excavaciones. Sobre el proyecto presentado en su día supera los 1.500 metros de longitud.
La anchura media del trazado de asfalto será de 14 metros, siguiendo así las recomendaciones de la Federación Internacional de Automovilismo. El paso giratorio sobre el canal tendrá dos metros más de ancho, para garantizar la seguridad de todos los pilotos.
Junto a las vías que han salido de nuevo a la luz, parte de la verja que rodea la dársena también será demolida. Se trata de una obra necesaria para habilitar las llamadas zonas de escape, con un pavimento distinto.
El Gran Premio de Fórmula 1 apenas ocupará el circuito urbano unos días al año. El resto se colocará una valla desmontable, para facilitar así el control de acceso a la marina durante la Copa América.
Seguridad del público
La intención de las Administraciones socias del Consorcio Valencia 2007 es demoler toda la verja para que esta parte del puerto se integre en las calles del Marítimo. No obstante, la cuestión de la seguridad ha impedido de momento realizar esta obra, que sí se contempló en el concurso de ideas de la marina.
La verja, indicaron las mismas fuentes, será definida dentro de escasas fechas, con el propósito de que sea digna y no desentone demasiado con el resto. La zona de escape ocupará una parte de la calle J.J. Dómine y la previsión es que sea de un pavimento especial, para ayudar a frenar los coches.
A diferencia del barrio del Grao, en el puerto la urbanización debe ser completa. La empresa organizadora de las regatas anunció hace escasas fechas su intención de iniciar la competición a finales de junio de 2008, a pesar de que un tribunal de Nueva York todavía no ha fallado el litigio entre el equipo poseedor de la Copa, el suizo Alinghi, con el sindicato americano BMW Oracle.
Esto supondrá apenas unos días de diferencia con la fecha estimada para la finalización del trazado de velocidad. El elemento más complicado será el desmontaje y traslado del puente levadizo, para colocarlo en el canal aunque con una maquinaria que haga girar las dos hojas sobre sendos ejes.
Otras novedades en las obras del circuito se han producido en el barrio del Grao, donde ya se vislumbra un importante acopio de tierras en la marginal derecha del viejo cauce, para los cimientos de la pasarela peatonal que unirá la zona del circuito con las Moreras.
Se trata del principal acceso a la zona del Gran Premio desde el barrio de Nazaret. El puente de Astilleros permanecerá cortado al tráfico los días de las carreras. No en vano, junto al puente de Astilleros pasará una de las curvas más cerradas de todo el trazado.
La parte del Grao estará acabada el 1 de mayo. Esto se debe a que el desarrollo urbanístico de este barrio todavía debe pasar por el Ayuntamiento, por lo que sólo se hará el circuito y unas obras provisionales para el público y los equipos.
En este segundo apartado entrará el asfaltado de la playa de vías de la antigua estación del Grao, fuera de servicio desde la conexión ferroviaria sur del puerto. La previsión es que sea un parking para camiones y asistencias de las escuderías.
Por último, también han comenzado las obras para ensanchar la calle Espolón de Cantarranas, junto al puente de Astilleros. Como publicó este periódico, el viejo cauce perderá unos mil metros cuadrados para construir la zona de escape en una de las curvas. La mayor anchura de la calle obliga a tapar uno de los vanos del puente con un muro de hormigón armado.
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