
Con esta papeleta se ha encontrado la recién nombrada gestora del PSPV-PSOE, tras la dimisión de su secretario general Ignasi Pla.
Y es que la dirección socialista valenciana, con Joan Lerma a la cabeza, deberá reconducir la evidente división que se ha producido dentro del grupo municipal socialista en el Consistorio y, por ende, en la agrupación local.
Será el secretario de Organización de la gestora, Alfred Boix quien tenga que asumir dicha responsabilidad. Para ello, Boix se reunirá la próxima semana con la alcaldesa y secretaria general de la ejecutiva dianense, Paqui Viciano, el concejal Juan Collado y el secretario general de la Marina Alta, Paco Carrió.
Este acercamiento tiene un objetivo claro, evitar que los socialistas pierdan uno de los gobiernos de izquierdas conseguido desde las elecciones municipales del 2003, y que coincide en ser uno de sus feudos más importantes, no sólo a nivel comarcal, sino también autonómico.
Dos posturas
Sobre la mesa aparecerán dos posturas bien diferenciadas. La de Viciano, en defensa de la gestión urbanística municipal desarrollada desde la creación de la Gerencia de Urbanismo, y que cuenta con el total respaldo de la ejecutiva local socialista.
Y la de Collado, en contra de la contratación directa del nuevo gerente de Urbanismo, del funcionamiento de la Gerencia y de la política urbanística del equipo de gobierno, al criticar el volumen de edificación de la última legislatura y asegurar que el próximo Plan General se está haciendo "en los despachos", sin consultar a la Agenda 21.
La crisis también salpica al socio de gobierno del PSPV, el BNV. Mientras el grupo municipal nacionalista apoya la contratación directa de Juan Frasés como gerente y ratifica su pacto de gobierno con los socialistas, desde el secretariado local, Antonio Cuartero lo respalda, aunque pone condicionantes. Entre estos, una mayor responsabilidad de la concejalía de la Agenda 21 Local (dirigida por una de sus ediles) en la redacción del Plan General de Ordenación Urbana.
El resto de partidos políticos dianenses coinciden en aplaudir el paso dado por Collado, desvinculándose de la disciplina de partido, por propias convicciones. También van más allá y algunos ponen en entredicho que el gobierno local pueda mantenerse durante toda la legislatura.
Todo ello, mientras planea en el aire el fantasma de la moción de censura. Collado ha asegurado en más de una ocasión, que no se le pasa por la cabeza apoyar un movimiento similar, pero los números están ahí y existe la posibilidad matemática de cambiar de signo el gobierno local de cara a la elaboración de un documento que marca tanto el futuro de una ciudad y las relaciones de poder como el planeamiento urbano.
Y en medio de esta situación, el nombre de Juan Frasés vuelve a ser protagonista, al reincorporarse a la Gerencia de Urbanismo, pero ocupando una vacante de arquitecto superior, en comisión de servicios. Una tapadera para que desde la Gerencia pueda seguir diseñando el Plan General de Ordenación Urbana.







