
Durante la mañana, los jardineros sustituyeron las flores blancas y amarillas por otras nuevas de color morado. La imagen no era la misma, ya que las nuevas eran otras y más pequeñas, pero el color simbólico de los republicanos volvía a rodear el monolito del camposanto.
Aún así, Compromís per Paterna y el PSPV-PSOE no dudaron en realizar una rueda de prensa justo donde habían sido arrancadas estas flores, junto al monolito y las lápidas de los fusilados en Paterna.
Se han cambiado las flores tres veces en dos días. Durante el fin de semana y por orden del Ayuntamiento, se retiraron las flores moradas para sustituirlas por otras de color blanco y amarillo. Pero ante la presión mediática que esta decisión municipal ha suscitado, los jardineros volvieron a cambiarlas ayer.
El equipo de gobierno municipal decidió hace dos meses otorgar al cementerio una ornamentación floral de carácter neutro, con motivo del Día de Todos los Santos, con el objetivo de mejorar la estética para mañana. Pero esta decisión ha provocado reacciones en contra tanto de algunos vecinos como de la oposición.
El PSPV-PSOE y Compromís per Paterna acudieron al cementerio, con una diferencia de veinte minutos entre ellos, para ofrecer su postura ante tal "lamentable decisión de que los colores que decoraban el camposanto correspondan con los del Vaticano, es decir, blanco y amarillo", según la portavoz de Compromís, Loles Ripoll.
El ex alcalde de Paterna y portavoz del grupo socialista, Francisco Borruey, lamentó que una de las primeras decisiones que ha adoptado el nuevo gobierno municipal, encabezado por Lorenzo Agustí (PP), haya sido de "revanchismo" y un "ataque frontal a la memoria histórica".
Mientras la rueda de prensa se estaba celebrando, los jardineros reponían las flores moradas, pero aún así Borruey consideró que eso "es una burla sobre burla, ya que están volviéndolas a poner".
El ex alcalde de Paterna aseguró que mañana "como todos los años, celebraremos a las doce un acto de homenaje a las víctimas del franquismo y si no se reponen todas las flores, seremos el propio grupo socialista quienes las llevemos al cementerio".
Petición de dimisión
Ripoll anunció que pedirá "la dimisión del concejal del PP Juan Fernández", ya que durante la noche del pleno "no dio ningún tipo de explicación". Aunque las flores moradas vuelvan a verse en el monolito, Ripoll recalcó que "el agravio ya está hecho y los fusilados lo son el 1 de noviembre y todos los días".
A Ripoll también le llamó la atención que se hubiera producido "la tercera replantada, ya que constituye un delito económico y ecológico, máxime cuando en el pleno del lunes por la noche, el alcalde aplazó la mayor parte de las mociones presentadas por los grupos de la oposición alegando la situación económica del Ayuntamiento".
Ripoll calificó este acto de "humillante, ya que no sólo arrancan del cementerio los colores de la República sino que obligan a la ciudadanía a aceptar el blanco y amarillo, justo ahora que el Vaticano ha declarado mártires únicamente a los religiosos que murieron por el bando republicano, olvidando una vez más a los vencidos en la lucha por la libertad y la democracia".
El alcalde, Lorenzo Agustí, no quiso quedar impasible ante estas reacciones y comentó que "con esta adecuación de la ornamentación floral del cementerio esperamos que no haya motivos para que se reproduzca un debate que en ningún momento hemos buscado". Agustí lamentó que los grupos de la oposición "hayan preferido intentar crispar los ánimos de la ciudadanía en lugar de venir a mi despacho o al del concejal de Servicios para hablar de un tema que se hubiera solucionado en cinco minutos".
Agustí también añadió que todo esto ha derivado en amenazas telefónicas anónimas contra Juan Fernández. "Las ganas de confrontación y de conseguir protagonismo político por parte de la oposición han sido mayores que el sentido común", añadió Agustí, quien consideró "censurable" el hecho de que PSOE, EU y Bloc hayan ofrecido una rueda de prensa desde el mismo cementerio, pues "no es lugar para eso", indicó.
El Ateneo Republicano de Paterna, que también estuvo presente ayer en el cementerio, consideró esto "un verdadero atentado ecológico ya que se habían eliminado de un plumazo decenas de estas flores justo cuando, según se desprende de las declaraciones de los jardineros, éstas estaban a punto de mostrarse en todo su esplendor".







