
Centenares de personas de toda España -Valencia, Castellón, Alicante, Murcia, Barcelona, Madrid, Toledo, Cádiz o Ciudad Real- se han inscrito ya en una página web creada por los afectados que no pudieron asistir al concierto en el Circuit Ricardo Tormo. Su objetivo es reclamar ante la empresa responsable, Rock and Chicken, "la devolución del dinero de las entradas, además de 60 euros por combustible, y 200 euros por daños y perjuicios", según explicó a este periódico Daniel Llorente, de Madrid.
Otro de estos usuarios afectados es Alejandro Ardid, natural de Barcelona, quien aparcó su coche a 3,5 kilómetros del recinto por la imposibilidad de continuar. "Llegué a Cheste cuando faltaban cuatro o cinco temas, pero los escuché cuando caminábamos por la carretera y, como nosotros, había muchas personas. Fue frustrante", señaló.
Como ellos, otros que se quedaron sin poder disfrutar del concierto fueron los valencianos Alejandro y Silvia. "Estuvimos en el coche hasta las 22 horas. Cuando vimos que nos quedaba un kilómetro y medio de cola, decidimos irnos porque sólo íbamos a poder ver una canción. Pero lo peor fue ver coches con matrícula de Zaragoza, Tarragona o Lleida, que no iban a llegar", aseguraron con pesadumbre.
Saltar la valla
"Todo fue bastante caótico. La organización fue vergonzosa. Para llegar a la zona preferente tardé dos horas desde la puerta y el concierto empezó sólo 20 minutos después", señaló ayer Dani, vecino de Valencia y una de las muchos personas que presenció el recital de Héroes.
Otro de los afectados es el valenciano Gustavo Martínez, que llegó una hora después del inicio. "Fui en coche particular, pero llegué con casi una hora de retraso. Y para postre, en el acceso principal te hacían dar una vuelta tremenda".
David Sánchez, de Valencia, acudió sin problemas al Circuit Ricardo Tormo de Cheste, pero asegura que la salida del concierto "estuvo muy mal organizada. Estuvimos cinco horas colapsados por el tráfico".
Alejandro Prieto, quien viajó desde Benidorm, afirmó que el acceso desde Alicante "era fluido, pero la salida estuvo fatal. Llegamos a casa sobre las 5 de la mañana".
Otro seguidor valenciano, José Miguel, aseguró que había gente "que se colaba en la zona preferente -donde estaba ubicado- o que saltaba la valla y nadie le decía nada".
Además, José Miguel apunta que las pulseras identificativas que portaban los espectadores de esta zona se agotaron pronto y que al final, "allí entraba todo el mundo".







