
El pleno de ayer fue uno de los más largos que recuerdan los ediles. No era problemático por los asuntos que se debatían pero sí había numerosos puntos ya que durante los últimos plenos se retiraron algunos de ellos e incluso la última sesión tuvo que ser suspendida.
En total, 19 puntos fueron los que se debatieron ante la atenta mirada de un grupo de vecinos, que previendo la duración del pleno, acudieron al salón con una gran cesta de mimbre que contenía todo tipo de embutidos para hacer la sesión más amena.
Entre los puntos del orden del día destaca la modificación de la ordenanza fiscal reguladora del IBI con el fin de ofrecer más ventajas en esta materia a las familias numerosas de la localidad. También se modificó la ordenanza reguladora del precio público de la escuela infantil, así como diferentes modificaciones presupuestarias.
El pleno tuvo que anular varios acuerdos que se tomaron el pasado pleno del 29 de junio y que tenían defecto de forma por lo que ayer se volvieron a aprobar. Se debatieron de nuevo las competencias de los concejales, así como la periodicidad de las comisiones informativas y el régimen retributivo de los miembros de la Corporación.
Está previsto que se celebre un pleno cada dos meses. PSPV e IPR criticaron la periodicidad de las comisiones informativas ya que se habían visto reducidas y explicaron, con respecto a los sueldos, que se debería diferenciar a los concejales con dedicación parcial o exclusiva ya que todos ellos cobrarán 1.000 euros al mes.
El PP, por su parte, lamentó que los partidos de la oposición hicieran responsable al equipo de gobierno de los defectos que se han podido producir en los pasados plenos ya que "no es un problema de alcaldía sino de secretaría".
Por otra parte, y respecto a las cuentas generales del 2006, el edil de Hacienda, Alejandro Yácer, manifestó que existe "un remanente de tesorería de 500.000 euros y hemos reducido la deuda con los proveedores considerablemente".







