La valenciana Fernández de la Vega se desplazó ayer hasta su localidad de nacimiento con dos objetivos: por un lado, confirmar que liderará la lista del PSOE por Valencia para las elecciones generales (lo que llenó de júbilo a los socialistas valencianos), y por otro, presentar la campaña explicativa de las acciones del Gobierno "con Z de (José Luis Rodríguez) Zapatero". Una Z, dijo la vicepresidenta, que es también de "izquierda" y, por qué no, de su propio apellido, Fernández. Frente a una R, la de Mariano Rajoy, de "retroceso", "reaccionario" y "enfrentar". De la Vega estuvo ayer sembrada.
Antes del acto, mantuvo una reunión con representantes de la sociedad civil valenciana. Entre otros, se vio a los sindicalistas agrarios Joan Brusca y Cristóbal Aguado.
Unos 2.000 cargos y militantes socialistas acudieron a la cita en el Palacio de Congresos de Valencia. Allí estaba la gestora al completo, que preside Joan Lerma y tiene como segunda de a bordo a Leire Pajín, y los diputados del grupo socialista en Les Corts. No estuvo Pla, de quien se había dicho que "tal vez" se dejaba ver. Pero tal vez no era el día.
Sí que estuvieron, cómo no, los tres candidatables: el ex ministro Jordi Sevilla, el alcalde de Alaquàs, Jorge Alarte, y el de Morella, Joaquim Puig. El segundo, el más solicitado por el público asistente. Pero ninguno de los tres recibió aplausos a su llegada.
La primera ovación, de hecho, se la llevaron la ex ministra y actual portavoz socialista en el Ayuntamiento de Valencia, Carmen Alborch, y la secretaria de Estado de Cooperación y vicepresidenta de la gestora del PSPV, Leire Pajín, que llegaron juntas.
Como era de prever, los mayores aplausos se reservaban para Fernández de la Vega, que fue recibida como agua de mayo y asediada sin piedad en su camino hacia el escenario. Su escolta resoplaba, pero la vicepresidenta disfrutó del momento. Poco faltó para que alguna fan le pidiera al mismísimo ex presidente de la Generalitat: "señor Lerma, ¿me hace una foto con la vice?".
Eso sí, fue marcharse la portavoz del Ejecutivo socialista, y comenzaron los "corrillos": que si Jorge Alarte, Rafael Rubio y Alfred Boix por un lado; que si Jordi Sevilla, Isabel Escudero y Juan María Calles por otro, y de nuevo el ex ministro con José Luis Andrés Chavarrías y José Ruiz. El poder comarcal empieza a enseñar músculo.
El acto dejó la imagen de otras asociaciones, también desafecciones, curiosas. Por un lado, en el primer caso, la del dirigente del PSPV de Valencia José Luis Ábalos y el director de la Fundación Jaime Vera, Francesc Romeu, sobre quien se ha rumoreado que aspira también a ser candidato a la secretaría general. Por el otro lado, y en el segundo caso, la del estrecho colaborador de Pla Antoni Such y el diputado en el Congreso Ricard Torres, próximo a Sevilla.







