Los 'youtubers', al asalto de la T2

Uno de los jóvenes, durante el paseo en barca hinchable. / captura del vídeo de marc vilas

FGV presentará una denuncia por la entrada ilegal a las instalaciones, la segunda que se produce este año tras la fiesta de Nochevieja Dos jóvenes acceden a los túneles inacabados y graban en vídeo su paseo en barca

ISABEL DOMINGO VALENCIA.

Los accesos ilegales a edificios o infraestructuras abandonadas en la ciudad van camino de convertirse en un clásico de las propuestas de ocio y aventura para los jóvenes, el movimiento conocido como 'Urban Exploration'. Si hace unas semanas unos menores accedían a la antigua fábrica de cervezas de la calle San Vicente -lo que obligó al Ayuntamiento a acelerar los trámites de demolición- y grababan en vídeo su incursión, el escenario se ha trasladado ahora a los túneles abandonados de la línea T2, paralizada desde 2011.

Así ha quedado reflejado en la grabación realizada por dos 'youtubers' la pasada semana y que se ha conocido ahora. «Nos vamos a ir a Valencia, donde hay un metro abandonado», avanzan al inicio del vídeo, realizado durante dos noches y para el que compran trajes impermeables, botas, además de una barca hinchable y remos debido a las filtraciones de agua existentes en los túneles que recorren desde la calle Alicante hasta la avenida Hermanos Maristas, donde el trazado pasa a superficie y continúa hasta Nazaret.

Durante su excursión nocturna, en la que los dos protagonistas del vídeo muestran su temor a ser advertidos por la gente que está en el exterior («Está lleno de gente arriba, espero que no miren abajo», indican), los jóvenes realizan la primera parte del recorrido a pie y luego se adentran en el trazado inundado de las vías, donde se aprecia que el agua les llega por la rodilla. En un momento dado observan que ya no pueden avanzar y deciden regresar a por la balsa, que usan para los instantes finales del vídeo.

«Hay cableado eléctrico. Podría tener corriente el agua», advierte uno de ellos, que muestra su temor a que haya «alta tensión». En el trayecto, además, se encuentran con los restos del botellón de la fiesta ilegal celebrada la pasada Nochevieja. «Se montaron una gorda», exclaman mientras las imágenes muestran botellas y vasos de plástico, además de lo que parece un altavoz abandonado.

«Hay mugre concentrada en un solo punto», advierte uno de ellos. «Se montaron un botellón en la línea entera», continúan hablando. Incluso los 'youtubers' bromean con la posibilidad de regresar con una barca a motor para explorar los rincones con menor accesibilidad.

No es la primera vez que se produce una entrada de este tipo al tramo subterráneo de la T2, cuyas obras anunció la Generalitat que retomará, hasta el Oceanogràfic, con la ayuda de fondos europeos para 2023. Ya en 2012, y tras un episodio de fuertes lluvias, hubo otro paseo en barca por parte de un grupo de jóvenes, lo que obligó a vallar los accesos.

Y en la despedida de 2016, cientos de personas celebraron la Nochevieja en estos túneles tras entrar por uno de las paradas de la gran vía. Fueron desalojados por la Policía Nacional y, como consecuencia, Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) anunciaba la licitación del mantenimiento y seguridad de la línea, cuyo contrato se adjudicó en mayo por unos 800.000 euros. El anterior había expirado en 2014 y las revisiones eran puntuales y con personal de Ferrocarrils.

Investigación y denuncia

En el caso de los 'youtubers', la entrada se traducirá en una denuncia, según avanzaron ayer fuentes de FGV, que actualmente valora si se han producido daños en las instalaciones aunque reconocieron que la entrada no había sido forzada. Completada esta evaluación, «se presentará la correspondiente denuncia, cuyo trámite llegará hasta las últimas consecuencias», advirtieron fuentes de la empresa de la Conselleria de Obras Públicas.

Según los datos de los que dispone FGV, la entrada en la T2 se produjo superando una puerta vallada de considerable altura, «con el enorme riesgo que ello comporta», recalcaron. La entidad considera que «la irrupción de personas ajenas a la propia empresa o adjudicatarias de la seguridad y el mantenimiento de la T2 es un acto reprobable e irresponsable y comporta un claro riesgo para sus protagonistas».

Además, recordaron que los trabajos de mantenimiento arrancaron hace unas semanas tras la adjudicación del contrato y que, en primer lugar, se realizaron tareas de limpieza en superficie, especialmente apreciables en la plataforma tranviaria donde han desaparecido los arbustos. La contratista tiene pendiente todavía los tramos subterráneos de la T2.

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