La vigilancia de los vecinos evita una nueva ocupación ilegal en el Cabanyal

Casa tabicada en la calle Padre Luis Navarro 170, tras sufrir un incendio. / LP
Casa tabicada en la calle Padre Luis Navarro 170, tras sufrir un incendio. / LP

Salvem y las entidades del barrio exigen al Ayuntamiento la puesta en marcha de un plan de inversiones para las viviendas públicas

LOLA SORIANO Valencia

Los residentes de la 'zona cero' o área más degradada del Cabanyal no pueden bajar la guardia ni los días de fiesta. El rápido avistamiento por parte de unos vecinos de unos jóvenes que querían forzar la puerta de una planta baja evitó en la misma jornada de Nochevieja que se produjera un acto vandálico y una ocupación ilegal.

Los hechos tuvieron lugar al mediodía del domingo en el número 190 de José Benlliure, justo enfrente del solar donde la concejalía de Protección Ciudadana ubicó un contenedor como retén de la Policía.

Según explica una de las vecinas del Cabanyal que presenció lo sucedido, «vimos a unos chicos peleando e intentando reventar el candado de la puerta de una planta baja. De inmediato avisamos a la Policía Local para que acudiera a vigilar».

Desde el primer momento los vecinos llamaron la atención de los jóvenes. «Parecían unos adolescentes, pero no sabíamos si querían entrar a hacer alguna maldad o es que querían entrar en la casa para montarse alguna fiesta dentro», indica la vecina que prefiere preservar su identidad. Con este primer aviso los jóvenes se marcharon, «pero la polícia sí vino y estuvo vigilando la vivienda para persuadir a estas personas con el fin de que no regresaran».

Los vecinos del Cabanyal tienen muy claro que para frenar el fenómeno de la ocupación ilegal es importante evitar que los grupos acaben entrando y tomando las casas y, por eso, no dudan en estar vigilantes. «Somos muchos los que estamos conectados a grupos de mensajes móviles y cuando vemos algo raro damos la alerta y también avisamos a la policía», explica otra vecina de la zona.

Estos delincuentes, según detallan, siempre van buscando casas vacías de propiedad particular y sobre todo las viviendas públicas que están cerradas y pendientes de que se decidan los nuevos usos. «A lo largo de 2017 hemos realizado muchos avisos a la policía y se han evitado ocupaciones ilegales. Llevamos dos meses más tranquilos, y se ha notado que la vigilancia está siendo más efectiva, pero ni en plenas fiestas descansa esta gente», opinan algunas de las residentes que están pendientes de cualquier anomalía.

En una calle próxima, en Padre Luis Navarro 170, ya no se ha vuelto a tomar la propiedad municipal donde ha residido durante muchos años un grupo de okupas que se autodenomina 'los payasos' y que se tuvo que desalojar el pasado miércoles después de que el inmueble sufriera un indencio intencionado, actuación que se saldó con un detenido. Los vecinos apuntan que los operarios han trabajado dos días, «de noche y de día para tabicar la propiedad. En lugar de cegar puertas y ventanas con ladrillos han tenido que usar hormigón para que sea un búnker y no pueda volver a entrar esta gente que siempre estaba con música alta, borracheras y peleas».

Los residentes aseguran que están muy agradecidos «tanto a la Policía, Bomberos como al Ayuntamiento en general, pero tenemos que estar vigilantes para que estos okupas no vuelvan a entrar en otra casa porque no se puede vivir así».

Tanto la asociación de vecinos del Cabanyal-Canyamelar como Salvem el Cabanyal han insistido tras este suceso que es preciso que se invierta en las casas de titularidad pública. En un comunicado la entidad vecinal manifestó que «no podemos permitir que las personas que ocupan las casas vivan de manera infrahumana poniendo en riesgo sus vidas y la de los demás. Seguimos solicitando al Ayuntamiento un plan de inversiones». En la web de Salvem dejan claro que «la rehabilitación y el mantenimiento del Cabanyal deben ser piezas clave de la política de vivienda a corto y medio término».

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