Vecinos y comerciantes exigen un consenso previo a cambiar líneas en la EMT

Parada de autobús en la plaza del Ayuntamiento. / damián torres
Parada de autobús en la plaza del Ayuntamiento. / damián torres

La Federación vecinal cuestiona los anunciados transbordos que quiere la empresa alrededor del centro: «Pueden causar muchos retrasos»

PACO MORENO Valencia

La Federación de Vecinos, la Asociación de Comerciantes del Centro, la Coordinadora de Entidades de Ciutat Vella y el Mercado Central reclamaron ayer al Ayuntamiento un consenso previo antes de la modificación prevista de las líneas de la EMT. En todos los casos indicaron que desconocen los cambios que se han hecho públicos, tienen pendientes reuniones con la empresa y subrayan la necesidad de que los usuarios «lleguen al centro», como sintetizó la presidenta vecinal, María José Broseta.

La EMT esboza desde marzo de 2016, cuando el concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, presentó un borrador, una serie de modificaciones que se basan en la premisa de descargar de paradas las plazas del centro y derivar la mayor parte del tráfico de autobuses a una serie de macroparadas, los llamados intercambiadores. Estos se situarán en la plaza Porta de la Mar, la plaza de Tetuán y seguramente la plaza de San Agustín, entre otros. En el primer caso, el Consistorio ha adjudicado por 443.000 euros la construcción de dársenas y un carril contradirección desde la plaza América hasta los aledaños de la calle de la Paz.

Poco más se ha hecho salvo la construcción de la macroparada en la plaza de Tetuán, protagonista de un conflicto denunciado por el grupo popular al asegurar que carece del obligado permiso de la Conselleria de Cultura al estar en un entorno protegido. Lo mismo apuntan para la obra prevista en Porta de la Mar y la calle Palacio de Justicia.

El Mercado Central pide que se tenga en cuenta a los usuarios para no alargar los tiempos de viaje

La Federación de Vecinos sí se reunió hace unos días con el concejal Grezzi y con el gerente de la EMT, Josep Enric García Alemany, a petición del segundo para explicar los cambios en las líneas, que persiguen mejorar las frecuencias de paso y eliminar situaciones como que a la plaza de la Reina entren 11 líneas de autobuses. Las obras anunciadas a partir de abril de 2018 ofrecen la primera oportunidad para los cambios.

«Quedamos en otra reunión porque la verdad es que concretaron poco. Sí que nos dijeron que estaban obligados al desvío de líneas por las obras en la plaza de la Reina, aunque nada se dijo que a la plaza del Ayuntamiento sólo iba a entrar un autobús», señaló.

Cuestionó el modelo de autobuses lanzadera desde las macroparadas hasta las citadas plazas y sus alrededores. «Puede suponer retrasos y perjuicios a los trabajadores. Es algo que hay que debatirlo mucho antes de que lo aprueben porque mucha gente no puede entender eso de bajarse de un autobús y subir a otro para hacer dos paradas más».

La posible peatonalización provisional de la plaza del Ayuntamiento ha precipitado los acontecimientos. La EMT tiene 45 líneas diurnas, por lo que sólo al sumar esas dos plazas se estaría hablando de una de cada cuatro afectadas. «Lo que queremos es una visión global de todo el centro, de cómo quedará. Ese fue el compromiso al que se llegó en esa reunión y lo pedimos antes de que hagan cualquier cambio», añadió. En la memoria está la primera fase de la remodelación, donde hubo mucha polémica en algunos barrios por la supresión o desvío de líneas.

Fuentes de la Asociación de Comerciantes del Centro indicaron que el gerente de la EMT les llamó para informarles en una reunión de los cambios que se proponen. «Nos dijo que la próxima semana o mejor la otra, porque había cosas que todavía no estaban definidas». Igual que en el caso de Broseta, la posición inicial es la de un consenso previo, de tal manera que se eviten polémicas como las del pasado año. Citaron como ejemplo lo que ocurre en Fallas, cuando las líneas de autobús salen de la plaza del Ayuntamiento de una manera provisional. «Es un modelo que se puede considerar ahora», subrayaron.

Según informó ayer Radio Valencia, parte de la remodelación afectará a la desaparición como tal de seis líneas que se fusionarán en tres, mientras que las cinco circulares se renombrarán con una «C» antes de la cifra para que los usuarios tengan claros los recorridos. Dentro de esta estrategia, las de mayor frecuencia de paso serán numeradas con un «9» antes del número de la línea.

A preguntas de LAS PROVINCIAS, fuentes cercanas a la concejalía de Movilidad indicaron que la EMT difundirá los cambios cuando la remodelación esté cerrada. Desde el Mercado Central señalaron que «no paramos de reunirnos e intentar solucionar los temas en los despachos, solicitando más líneas de autobús para nuestros clientes, pero parecen no escuchar nuestras necesidades», en referencia a la falta de información sobre los desvíos que se harán el próximo año.

Trini Piquer, de la Coordinadora Vecinal de Ciutat Vella, señaló que han pedido una reunión con responsables de Movilidad para conocer de qué manera afecta la remodelación al centro. «No queremos que la avenida del Oeste se quede en doble sentido porque aumenta la contaminación, del mismo modo que la calle Guillem Sorolla no puede ser la vía de acceso para todas las líneas».

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