Vecinos y comerciantes del Cabanyal, bloqueados por la reforma de las calles

Calle José Benlliure en obras y al fondo, la calle Mediterráneo también con aceras levantadas. /LP
Calle José Benlliure en obras y al fondo, la calle Mediterráneo también con aceras levantadas. / LP

Los residentes lamentan que el Ayuntamiento haga obras en más de cinco viales a la vez y les cierre el paso en Pintor Ferrandis y Mediterráneo

Lola Soriano
LOLA SORIANO

La remodelación de las aceras y calzadas de las arterías principales del Cabanyal y del Canyamelar está dificultando el día a día de vecinos y comerciantes del barrio. Algunos están en contra de las desmesuradas aceras y otros las aplauden, pero la gran mayoría coincide en señalar que no se puede soportar tanto tiempo de obras y que todas se ejecuten a la vez.

De hecho, muchos residentes aseguran que no logran entender por qué han abierto las zanjas de varias calles a la vez. «Empezaron trabajando en la calle de la Reina y de la Barraca, pero es que ahora también han levantado aceras en Mediterráneo, José Benlliure, Escalante y en puntos como Pintor Ferrandis», indica Isabel Garro, vecina del barrio.

Muchos comerciantes y vecinos aseguran que se sienten casi bloqueados. «Estamos sufriendo las obras. Está todo empantanado y todo abierto. No hay ninguna calle acabada. Hay veces que ves un vial abierto una semana y los trabajadores de las obras están en otra calle. Estamos rodeados, porque además un día abren una zanja para una cosa, otro día vienen otros para cambiar la acera y parece la historia de nunca acabar», comenta Vicente Salcedo, comerciante de muebles.

Un hostelero, Paolo S., explica que «no entendemos por qué no hay más coordinación para empezar y acabar una calle y seguir con la siguiente, en lugar de todas a la vez. Es una molestia realmente importante para los vecinos».

Los conductores lamentan que se pongan multas sin dar alternativas a la falta de aparcamiento

Hay vecinos que incluso aseguran que están viviendo situaciones desesperadas. «No podemos dejar el coche en ningún sitio porque está todo levantado y no nos han creado los prometidos aparcamientos alternativos. Dónde tenemos que aparcar», opina Antonio Úbeda.

Este vecino explica que esta situación se ha complicado más por las denuncias policiales. «Resulta que no tenemos sitio para aparcar y cuando aparcamos en zonas peatonales amplias nos denuncian. A mí ya me han puesto siete u ocho multas y en dos ocasiones he pagado la grúa. Nos llevan fritos y se está acabando nuestra paciencia. Que tengan algo de misericordia con los vecinos», afirma enfadado.

Otra comerciante de Mediterráneo, Remedios Mas, coincide en señalar que «lo tienen todo empantanado. Luego dicen que tendremos un Cabanyal maravilloso, pero ha faltado coordinación, porque no es normal que no se pueda ir en coche por casi ninguna calle».

Y es que la pasada semana los conductores que circulaban por la calle del Doctor Lluch no podían hacer ningún giro a la izquierda para entrar en el barrio desde la calle Mediterráneo ni en ninguna travesía hasta la Malvarrosa. «Vas con el coche y te desvían o hacia Eugenia Viñes y la playa o hasta la Malvarrosa y no hay manera de pasar. Y encima también está varias semanas cortada Pintor Ferrandis, que también es una calle con tráfico».

A pesar de estas molestias, otra comerciante, Bianca Campos, se mostró más optimista. «La semana que hemos tenido las obras no vendimos casi, pero ahora ya empieza a venir gente y me gustan las aceras más anchas».

Otra residente, Isabel Garro, critica que «no se haya hecho la obra calle a calle y no todas a la vez» y añade que en «la zona cero, desde Amparo Guillem a Cura Planells no han arreglado nada».

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