Cada vecino paga 36 euros más en impuestos al Ayuntamiento de Valencia en un año

Gente paseando en una zona comercial. /Damián Torres
Gente paseando en una zona comercial. / Damián Torres

La presión fiscal aumentó hasta los 582 euros por habitante en 2016, primer año completo del tripartito, en gran parte por la subida del IBI

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

La cuenta de lo que ha supuesto la presión fiscal a los vecinos de Valencia en los dos años terminados de mandato del tripartito arroja una subida de 36 euros por vecino, al pasar de 546 a 582 euros por habitante del cap i casal, según el índice para los Ayuntamientos.

La presión fiscal es el «esfuerzo impositivo por habitante», una media que registra el esfuerzo de familias y empresas en comparación con el número de residentes empadronados. Mide la recaudación por impuestos directos, indirectos y tasas.

Así, en 2015 el cobro que entró en las arcas del Ayuntamiento ascendió a 430.277.825 euros, dejando al margen las transferencias del Gobierno y de la Generalitat. La población entonces era de 787.266 vecinos y la media asciende a 546 euros. Un año después, el Consistorio aumentó la recaudación hasta los 460.944.845 euros, un salto importante hacia adelante de 30 millones de euros debido al incremento del Impuesto de Bienes Inmuebles, el refuerzo de inspecciones contra el fraude fiscal y una reactivación económica que genera cada vez más ingresos par el Consistorio.

En 2016 la población ascendió a 791.632 vecinos, con una media de 582 euros y lo que dio pie ayer al portavoz popular, Eusebio Monzó, para decir que «desde que gestiona el Ayuntamiento el alcalde Joan Ribó y sus socios del tripartito la presión fiscal que soportan los valencianos ha aumentado un 6,6%».

Giner denuncia el «desprecio» de Ribó al no atender a Cs

«Joan Ribó no quiere atender a Fernando Giner. La oposición tiene la obligación de atender los requerimientos de la oposición y no cabe excusa alguna para contestar que 'No se ha producido revisión catastral'», lamentó ayer el portavoz de Ciudadanos, Fernando Giner, tras no recibir contestación del tripartito en la comisión de Hacienda. «Más de 10.000 vecinos han recibido cartas del Ayuntamiento en las que se les sube el IBI», recordó. «Vamos a presentar un recurso de amparo para que Ribó, como alcalde, ponga fin a este desprecio que estamos sufriendo como oposición», dijo.

El edil indicó que, teniendo en cuenta que cada núcleo familiar de media está conformado por cuatro personas, el aumento a las familias valencianas de la presión fiscal asciende a 144 euros este mandato. Apuntó que las cifras se obtienen siguen la fórmula establecida por el Sistema de Información Económico Local, por lo que son «datos objetivos que no tienen contestación».

Monzó señaló que nada más «llegar a la alcaldía, Ribó subió los impuestos municipales en el primer presupuesto que aprobó, en 2016, la mantuvo para este año y la dejará igual en el presupuesto de 2018 que quiere aprobar en el pleno del jueves». La oposición considera que hay margen para una bajada.

«El alcalde Ribó modificó la ordenanza reguladora del Impuesto de Bienes Inmuebles, que además de afectar a más de 5.000 locales destinados a la actividad económica, afectó de forma muy negativa a las familias numerosas, al ver disminuir sus anteriores bonificaciones».

El Consistorio pone al cobro 18 millones más de previstoeste ejercicio

El documento de ejecución del presupuesto a 31 de octubre indica que se han puesto al cobro recibos por un total de 358 millones de euros. Esto supone un incremento de 18 millones de la previsión fijada por el gobierno municipal, fundamentalmente por la actualización de 10.000 recibos del Impuesto de Bienes Inmuebles.

Pese a esa circunstancia, el próximo año se ha optado por una estrategia conservadora con unos ingresos previstos de 338,5 millones de euros. Entre los motivos aducidos por el concejal de Hacienda, Ramón Vilar, se encuentra el hecho de que la morosidad prescriba a los cuatro años, lo que deja cada vez con menos margen para la efectividad de las inspecciones.

No ocurre lo mismo con los impuestos indirectos, donde de 21,79 millones fijados para este ejercicio se pasa a 26,33 millones de euros. Similar tendencia es la que registra el apartado de tasas y precios públicos, con un aumento que va desde 84,6 a 89,6 millones de euros, reflejo de una mayor actividad económica. Esto hace que el monto total sea positivo para las arcas municipales.

La actualización del Impuesto de Bienes Inmuebles ha sido cuestionada por la Asociación Valenciana de Consumidores, en especial a lo que respecta al pago retroactivo de los recibos. El Consistorio está revisando los recibos con los valores catastrales actualizados desde 2013, al aducir que de no hacerlo se estaría incurriendo en un delito al ser un mandato del Ministerio de Hacienda. En todo caso, la entidad considera que hay posibilidad de ganar un recurso contra esta decisión, por lo que ha ofrecido sus servicios jurídicos para las empresas y particulares afectados.

El pleno aprobará este jueves el presupuesto más alto de la historia del Consistorio con 811 millones de euros, al margen de las empresas y entidades municipales. Los gastos de personal aumentan un 8% al incrementarse en 20 millones de euros. Para Monzó, la subida «fue del todo innecesaria y no hacía ninguna falta subir los impuestos en Valencia porque el gobierno municipal contaba y cuenta con recursos más que suficientes, como así quedó demostrado al cierre del ejercicio de 2016 con 42 millones de euros de remanente de tesorería y 76 millones de euros de superávit». Por último, dijo que la subida de la presión fiscal «no se ha visto reflejada en una mejora de los servicios, ni en limpieza de las calles, ni en un mantenimiento de los jardines».

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