Los valencianos pasan una media de 26 horas al año en atascos

Un estudio internacional evidencia que los vecinos de la ciudad pasan en retenciones 26 horas al año, cuando hace dos empleaban 12

Álex Serrano
ÁLEX SERRANO

Un estudio de la compañía estadounidense INRIX, especializada en estadísticas de transporte, desvela que Valencia es la cuarta ciudad de España donde más tiempo se pasa atrapado en atascos, sólo por detrás de Madrid, Cartagena y Barcelona. Los vecinos de la ciudad aguardan en embotellamientos 26 horas al año, más de un día entero, mientras que en 2015 lo hacían 12 horas al año.

El Global Traffic Scorecard que publica anualmente INRIX es el estudio sobre congestión de tráfico más importante del mundo. Incluye 1.360 ciudades repartidas por 38 países de todo el mundo. De hecho, los datos ofrecidos por la empresa son empleados por la Agencia Federal de Autopistas de Estados Unidos, algo así como la DGT española, para estudiar los datos sobre congestiones en el sistema de carreteras del país norteamericano.

La empresa obtiene los guarismos de una red de conductores de más de 300 millones de coches y dispositivos. «Nuestras tecnologías de vanguardia nos permiten recoger y analizar de manera inteligente flujos complejos de datos que contienen más de dos millones de datos diarios con los que creamos servicios para automóviles», explica la entidad en el índice recién publicado, que utiliza «300 millones de fuentes, incluyendo flotas comerciales, GPS, torres de telefonía móvil, dispositivos móviles y cámaras», según la empresa.

Estas claves son las que evidencian el mal estado del tráfico en Valencia. Desde 2015, año de la llegada al Ayuntamiento del tripartito y de la puesta en marcha de las políticas de movilidad de Giuseppe Grezzi, de Compromís, las horas en atascos se han multiplicado por dos, al pasar de 12 a 26. El índice no deja de crecer: en 2013 eran 11 horas al año. Con todo, se mantienen estables con respecto a 2016. Valencia es la cuarta ciudad española con más atascos, sólo por detrás de Madrid (42 horas al año), Cartagena (40) y Barcelona (28). Por detrás de Valencia quedan urbes como Sevilla, Zaragoza o Bilbao, entre otras.

Además, estos datos de INRIX los corroboran los de otras empresas del ramo, como Tom Tom. Su medidor de tráfico, muy utilizado por expertos en el sector, ofrece números anuales. Los últimos son de 2016 y según esos guarismos, los viajes en la ciudad costaron un 23% más de tiempo por culpa de los atascos, un 2% más que en 2015. En 2014, por su parte, el tiempo perdido era del 20%. En ese tiempo extra que cuesta circular por la ciudad por culpa de los embotellamientos, cada valenciano perdió 19 minutos al día y casi 74 horas al año.

Esta situación del tráfico viene motivada, en parte, por las modificaciones en la red viaria impulsadas por el Ayuntamiento de Valencia, entre las que se cuentan el aumento de carriles bici y, sobre todo, la construcción del anillo ciclista en la ronda interior, que ha colapsado calles como Colón o Guillem de Castro y ha expulsado el tráfico a las grandes vías. Así, cuando hay algún accidente en cualquiera de esas vías, afecta a las que están conectadas con ellas. Sin ir más lejos, un grave accidente ocurrido ayer en la gran vía Germanías esquina con Ruzafa provocó importantísimas retenciones tanto en la gran vía Marqués del Turia como en la gran vía Ramón y Cajal, así como en la calle Pintor Benedito, continuación de la avenida del Cid, y en la calle Colón debido al tráfico que hubo que desviar por el centro. El accidente terminó con una furgoneta volcada en la calzada y tres personas heridas. Sólo una hubo de ser trasladada al hospital.

Estos números que acaba de publicar INRIX llegan apenas días después de que el concejal Grezzi dijera en la presentación de los nuevos autobuses de la EMT que los atascos los provoca la gente que viaja sola en su coche privado. Insistió en que la tasa de utilización de los vehículos en Valencia es de 1,3 pasajeros por coche. «El problema existe porque hay muchos coches y la ocupación es de 1,3 personas por vehículo», aseguró el edil.

En esa misma rueda de prensa, el alcalde de Valencia, Joan Ribó, hizo referencia al problema de la contaminación atmosférica, que no deja de crecer. Insisten desde el Ayuntamiento en que el tráfico rodado es el principal causante de la polución, aunque la única vez que ha habido que activar el protocolo anticontaminación en Valencia los problemas no tuvieron nada que ver con los coches sino con las partículas en suspensión causadas por el anticiclón y el movimiento de tierras. Además, todos los estudios internacionales coinciden en que son los coches parados en atascos los que más contaminan, mucho más que los que ruedan por las calles.

Fotos

Vídeos