Valencia sufre su enésimo atasco

Concentración de taxistas ayer en la plaza del Temple. / juanjo monzó
Concentración de taxistas ayer en la plaza del Temple. / juanjo monzó

Una masiva concentración de taxis colapsa las dos marginales entre Serranos y TetuánLa Asociación Gremial del Taxi protesta contra la previsible aprobación hoy en Les Corts de la nueva norma autonómica que regulará el sector

ÁLEX SERRANO VALENCIA.

Una masiva manifestaciones de cientos de taxistas colapsó ayer ambas marginales del Jardín del Turia entre las torres de Serranos y la plaza de Tetuán con motivo de la previsible aprobación hoy en las Corts Valencianes de la nueva Ley del Taxi que regulará el sector. La concentración, convocada por la Unión de Asociaciones de Autotaxis de la Comunitat Valenciana, mantuvo paralizado el norte de Ciutat Vella y la marginal izquierda en dirección al parque de Cabecera entre las 10 y las 11.30 horas de ayer por la mañana.

La masiva afluencia de taxistas a la concentración obligó a cortar el tráfico desde el Puente de les Arts, donde se formaron los mayores embotellamientos, y hasta la plaza de Tetuán, así como el túnel de Blanquerías. Guillem de Castro fue, por tanto, una de las calles más afectadas por los atascos.

La entidad convocante, que intenó acceder a las Corts, presentará un manifiesto en el que reclaman que se «escuche» al sector y «de verdad se cree una ley que dé soluciones» a su situación. En el escrito, la asociación asegura que la nueva ley les deja «completamente desprotegidos ante el intrusismo», y pierden el derecho de «ser todos iguales ante la Ley».

El secretario de la Unión de Autotaxis, José Ramón Giménez, criticó que la nueva regulación contempla la concesión de al menos 105 nuevas licencias para llegar al 5 % de adaptadas, y reclama que los taxis, de forma libre, puedan tener vehículos hasta nueve plazas, para competir con el transporte turístico y de VTC'S. También piden, entre otras reivindicaciones, que la actividad pueda ser «heredada» por los hijos por fallecimiento o incapacidad de forma «libre», y fomentar la unión de los taxistas.

Esta organización considera que «no es mala idea» que el taxi tenga una ley propia y específica, pero advierte de que «lejos de ser una ley moderna y acorde a los tiempos» en los que la competencia en el sector es «feroz», el Consell «quiere implantar una ley política, sectaria, atemporal, antigua, plagada de injusticias y de multitud de obligaciones para el taxista». Del mismo modo, reclama la creación de un órgano en el que «realmente los taxistas tengamos voz y voto en todo lo que nos afecte», así como «potenciar una inspección de transportes eficaz, que la nueva ley ni contempla, y no exista solo para sancionar a los taxistas».

La nueva Ley, añaden, «no garantiza la rentabilidad del sector», y advierten además que se les puede aplicar «cualquier tipo de penalizaciones» para retirarles las licencias. La asociación asegura por todo ello que la nueva Ley «perjudica gravemente» en muchos artículos al sector, y reclama que se mantengan los derechos reconocidos en la actual legislación de 2011.

Fotos

Vídeos