El tripartito sólo ha ejecutado el 40 % de las inversiones a punto de acabar el año

El alcalde Joan Ribó, en el hemiciclo. / Irene Marsilla
El alcalde Joan Ribó, en el hemiciclo. / Irene Marsilla

El Ayuntamiento de Valencia tiene sin tocar varias obras millonarias en el Cabanyal y en el Carmen, además de una gestión escasa de jardines

PACO MORENOValencia

Falta menos de un mes para que acabe el año y el gobierno municipal de Valencia tiene pendiente de finalizar el 60% de las obras previstas este año. El dato aparece en el documento de ejecución del presupuesto, difundido ayer y que refleja una gestión más lenta en este apartado que en 2016.

En cifras, se han reconocido obligaciones por 59 millones de euros de los 148 millones de este ejercicio para el capítulo de inversiones. Es la fotografía de un presupuesto al que le quedan sólo cuatro semanas de vida y donde el pasado año se había llegado por las mismas fechas a 67,9 millones gastados.

Las obligaciones son las órdenes de pago a las empresas y contratas que acometen las inversiones. En la misma página se indica que se han autorizado 96,4 millones, lo que supone el 65% de todo el dinero disponible. Ese es el tope al que aspira como mucho el gobierno municipal al acabar este mes.

Al bajar al detalle de las inversiones, sorprende que cantidades millonarias apenas hayan avanzado en su adjudicación. En una de las partidas para la construcción de jardines (hay varias) se han reconocido obligaciones por 26.807 euros del millón que tiene el apartado.

Igual de llamativo resulta que en la renovación de aceras y calzadas se ha empleado uno de los más de seis millones aprobados para este ejercicio, que además ha tenido numerosas modificaciones de crédito en la que el tripartito ha tenido la oportunidad de cambiar los fondos entre delegaciones.

Sorprendente es también una partida de 601.000 euros para obras de urbanización en los barrios, donde no se ha pagado ninguna factura, es decir, no se ha terminado nada.

El portavoz del grupo popular,Eusebio Monzó, criticó «el escaso nivel de inversión en la ciudad teniendo en cuenta que apenas quedan unos días para finalizar el ejercicio». Consideró muy «negativo para los valencianos» el bajo porcentaje y manifestó que «muchas de las inversiones que el tripartito no ejecuta son esenciales para mantener la calidad de vida en la ciudad».

La ejecución del presupuesto provocó también las críticas del grupo Ciudadanos, cuyo portavoz, Fernando Giner, denunció que el alcalde Ribó «ha dejado de invertir dos de cada tres euros prometidos en el capítulo de inversiones». Destacó que los resultados son peores que los del año pasado. «Nos tememos que vuelvan las inversiones marmota, que todo lo que no se hace este año sea anunciado de nuevo, presupuestado, incumplido y vuelto a anunciar».

La relación de retrasos es larga. Entre otras inversiones pendientes, la concejalía de Deportes ha gastado 78.000 euros del millón que tiene para nuevas instalaciones deportivas. Pero no es algo aislado, dado que de 587.000 euros reservados en equipamiento para la Policía Local, se han reconocido facturas por 42.538 euros a 30 de noviembre.

Como adelantó LAS PROVINCIAS, el gobierno municipal amplió hasta el día 15 de este mes las autorizaciones presupuestarias para nuevos concursos, con el propósito de compensar los más de 40 millones incorporados de remanente del presupuesto de 2016. La lentitud del Gobierno en cumplir todos los trámites facilitó que las obras fueran consideradas plurianuales, con lo que se mantendrán a lo largo de 2018. El resto volverán a la caja común para un nuevo reparto.

El próximo día 21 se aprueban los presupuestos del siguiente ejercicio, los últimos que se ejecutarán por completo antes de las elecciones municipales de 2019. Otra de las partidas que acumulan retraso es la recuperación de varios lienzos de la muralla musulmana y torreones, en el barrio del Carmen. De los 1,47 millones de euros disponibles no se ha gastado nada a pesar de las denuncias vecinales por la degradación de toda esta parte del centro.

Por último, destaca también una extensa relación de obras en los barrios del Cabanyal y el Canyamelar. Sirva como ejemplo los 2,4 millones para la recuperación de edificios de viviendas, de los que no se ha movido ningún proyecto. Las iniciativas se han centrado de momento en la reurbanización de calles, pero el resto sigue en barbecho.

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