El tripartito afronta su tercer cónclave con grietas

El alcalde Ribó, rodeado por algunos de los concejales.
El alcalde Ribó, rodeado por algunos de los concejales. / d. torres

La jornada de hermandad de concejales y asesores debe acordar estrategias para 2018 aunque los portavoces aún no han discutido el Presupuesto La Nau celebrará el día 30 el encuentro en un ambiente frío

P. M.

valencia. «El amor, con los años, si no se alimenta pasa a cariño». La frase es la respuesta a la pregunta de cómo se está preparando la próxima cumbre del gobierno municipal tripartito, que se celebrará el día 30 en el Centro Cultural la Nau, la antigua sede de la Universitat de València. La tercera ocasión en que se reunirán concejales y asesores para decidir la estrategia de gestión llega con unas relaciones bastante más frías a lo que ocurrió el pasado año, cuando se celebró la primera en el Jubiocio de Benicalap, en febrero, y la siguiente en septiembre en la Casa Forestal de El Saler.

El lugar ya está decidido y se hará en el formato habitual, es decir, sesiones separadas de asesores y concejales para después de comer hacer un encuentro común, posterior a una comida que servirá para escenificar el deseo de unión de Compromís, PSPV y València en Comú.

Pero mucho ha cambiado desde que se produjo la primera jornada de hermandad. La primera diferencia es que ya no están dos portavoces del gobierno, Joan Calabuig y Jordi Peris. La segunda es que Sandra Gómez y María Oliver tienen un perfil completamente distinto al de sus antecesores.

«Se ha elegido la Nau por si es la última vez que se produce la reunión», sostienen con un punto de ironía. La llegada de Gómez a la portavocía ya supuso un pequeño terremoto en el gobierno municipal, al no quedar claro los primeros días que se mantuvieran todas las delegaciones de Calabuig en manos socialistas. Despejada esa incógnita comenzó a trazar una ruta donde necesita tener más visibilidad para presentarse a la secretaría general del PSPV en Valencia y presentarse como candidata.

En el caso de Oliver empieza a pasar lo mismo. «Peris era casi Compromís, por eso lo tiraron», apuntan sobre el motivo de la dimisión del portavoz de València en Comú. Su sustituta ha empezado a trazar también una línea clara y que se aleja de la establecida por el alcalde Ribó, algo que ya quedó claro con su rechazo a que la Universidad Europea se instalara en el Cabanyal, al menos con las condiciones que pretendían sus socios de gobierno.

Antes del día 30 llegará el Debate del Estado de la Ciudad, donde no se mostrará ninguna fisura que puedan aprovechar PP o Ciudadanos. Otra cosa es lo que ocurre al preguntar en privado por el bajo nivel de ejecución del Presupuesto. La reducción de la enorme deuda municipal y adelantar el pago a los proveedores no son suficientes argumentos para defender las cuentas.

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