Rutas para descubrir medio millar de tesoros verdes

El trabajo señala características como los más antiguos, altos o incluso extraños por su escasa presencia en los jardines del cap i casal Cinco guías incluyen 508 árboles monumentales de Valencia

P. M. VALENCIA.

Hasta cinco rutas ha elaborado el Ayuntamiento para dar a conocer los 508 árboles monumentales con los que cuenta Valencia, algunos con más de 400 años de vida. Toda la información forma parte de unas guías donde aparecen curiosidades como el origen de las especies, sus propiedades y hasta el transporte público cercano.

Algunos son de sobra conocidos, como ocurre con los ficus del Parterre o del cercano jardín de la Glorieta, aunque no ocurre lo mismo con otros que pasan más desapercibidos como ejemplares del parque de la calle Hospital, o de la casa-museo Benlliure y el entorno de las torres de Quart, como ejemplo.

Entre las curiosidades destacan los llamados 'titanes'. En este apartado el más viejo en la ruta del jardín de Ayora y alrededores es una palmera de Canarias de un siglo de antigüedad, mientras que el más grueso es una higuera australiana de la calle Industria, de 15,4 metros de diámetro de tronco. También hay uno considerado el más alto, un eucaliptus de 35,2 metros de altura.

Este capítulo aumenta al elegir la ruta de Ciutat Vella, donde se encuentran los jardines más antiguos de la ciudad. En el parque de la Glorieta hay una encina de 200 años y el considerado como especie más rara es un tilo y enredadera de 45 metros en el Museo Benlliure. Esta variedad se cultiva para la preparación de infusiones y puede llegar a ser milenario, apuntan en la guía.

Todo forma parte de una propuesta presentada ayer por el alcalde Joan Ribó en el jardín de Viveros, donde junto con la concejal de Medio Ambiente, Pilar Soriano, plantaron un roble de manera simbólica como gesto de apoyo al desarrollo de las zonas verdes. Los árboles monumentales tienen unos requisitos para ser denominados como tal, que pasan porque tengan al menos una de las siguientes características: 350 años de edad, 30 metros de altura, seis metros de perímetro de tronco, o 25 metros de diámetro mayor de la copa.

En el parque de la Rambleta, otra de las rutas, hay una olivera de 400 años y otra con un tronco que llega a los cuatro metros de diámetro. El más extraño es una sabina mora, una especie endémica, en un jardín del Cementerio General. Por último, la joya de la corona se encuentra en el jardín de Viveros, donde los visitantes pueden admirar un árbol caracol o una palmera datilera de 24 metros de altura.

El alcalde indicó que en la ciudad «tenemos muchos parques, muchos árboles, pero a veces no los conocemos ni los utilizamos, y lo que planteamos es eso: dar a conocer nuestra ciudad, plantear actividades culturales a partir de unos árboles monumentales y singulares».

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