Ribó pide dejar la tutela de Montoro tras reducir la deuda en 121 millones

Joan Ribó, en el parque de Benicalap. / EFE

El Ayuntamiento reclama autonomía para contratar préstamos y el PP critica que no se aproveche para aumentar la inversión este año en los barrios

P. M. VALENCIA.

En los últimos dos años, el Ayuntamiento ha reducido su deuda en un 17%, es decir, en 121 millones de euros. La última actualización del Banco de España indica que al cierre del segundo trimestre los préstamos pendientes se sitúan en 616 millones de euros.

El alcalde Joan Ribó defendió ayer la gestión económica del Consistorio a la vista de estas cifras, las más bajas desde 2002. El endeudamiento más elevado se produjo en 2012, cuando se llegó a los 1.200 millones.

La proyección realizada por los técnicos municipales indica que el ejercicio acabará con 582 millones de euros pendientes de pago a los bancos, con lo que desde mayo de 2015 la deuda se habrá reducido en 156 millones, un 21%. Esta previsión significa que estará por debajo del 75% de los ingresos anuales, que es lo que solicita el Gobierno que cumplan los ayuntamientos. El Consistorio podrá pedir préstamos sin la obligación de solicitar autorización y estar tutelado por el Ministerio de Hacienda, aunque fuentes municipales precisaron que no se ejercerá esta posibilidad.

Ribó dijo que «se puede bajar la deuda de las instituciones valencianas y gobernar para las personas, aumentando el desembolso en gasto social y garantizando la protección de las personas más vulnerables o, incrementado la limpieza y las dotaciones públicas para la ciudad, como el Parque Central».

«Estamos acabando con el mito que la derecha sabe gestionar la economía. Los datos demuestran que gestiona bien sus propios intereses, pero muy mal los recursos de todos», finalizó el primer edil. El pleno aprobó un plan para reducir la deuda hasta 2019, por lo que desde el Consistorio insistieron en que no se pedirán más préstamos. La excepción se encuentra en los cuatro millones de euros concedidos para la renovación del alumbrado público, debido a que se acogen a un plan del Gobierno a tipo de interés cero para favorecer la eficacia energética.

El portavoz del grupo popular, Eusebio Monzó, replicó ayer que «este descenso viene motivado por la hoja de ruta económica marcada por los planes de ajuste del PP y gracias a las políticas aplicadas por los gobiernos de Mariano Rajoy».

Explicó que Ribó, «además de encontrarse con unas arcas municipales saneadas y superávit, ha podido refinanciar la deuda ventajosamente para el Ayuntamiento debido al abaratamiento del dinero, entre otras acciones, a que el Gobierno evitó que España fuera rescatada».

Por lo tanto, pidió que «no se ponga medallas que no le corresponden. En todo caso, si quiere algún reconocimiento, podría sacar pecho por estar desperdiciando una ocasión histórica debido a la gran cantidad de presupuesto que dispone para realizar inversiones en los barrios». El edil comentó que «otros factores que han podido contribuir a la reducción de la deuda están vinculados con el incremento de ingresos que se han producido por la mejora general de la actividad económica y por la subida de impuestos como el IBI y la tasa de mesas y sillas».

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