Ribó insiste en poner huertos en el solar del Botánico pese al plan de la Universitat

Una entidad cultural asegura que denunciará en el juzgado cualquier uso provisional en la parcela y reivindica la ampliación del jardín

P. M.

valencia. El alcalde Joan Ribó insistió ayer en no descartar que pueda haber huertos urbanos en la ampliación del Jardín Botánico de forma transitoria hasta que se haga el 'Nou Espai Botànic', pese a la presentación la víspera de la propuesta de la Universitat de València, que está a la espera de lograr financiación para los dos millones de euros de inversión que se estiman.

En declaraciones recogidas por Efe, el primer edil dijo que hasta la ejecución del jardín podríahaber huertos urbanos de manera provisional, como ocurre en Benimaclet, ya que no se trata de algo «contradictorio» con el proyecto, sino de una «cuestión de tiempo».

Comentó que el solar tiene que acabar siendo un jardín, una prolongación del Botánico, pero si mientras tanto hay una asociación que quiere trabajar en unos huertos de autoconsumo y la Universitat lo considera «conveniente», es una opción para que el solar no pase «años durmiendo el sueño de los justos».

El vicerrector de Participación, Jorge Hermosilla, no se pronunció sobre este asunto dado que la Universitat desconoce los términos en que se ejecutaría este proyecto. Los huertos se plantearon como una propuesta vecinal para la utilización provisional de parte de los 7.400 metros cuadrados de la parcela hasta que se realice la ampliación del Botánico presentado el lunes.

Los que sí se pronunciaron fueron los representantes de la asociación Círculo por la Defensa del Patrimonio. El portavoz de la entidad, Antonio Marín, anunció el envío de una carta al Ayuntamiento advirtiendo de que «cualquier actuación requiere de la autorización de la Conselleria de Cultura. Por si no lo sabe Ribó, ese solar está condicionado nada más y nada menos que por tres entornos protegidos, el del jardín Botánico, el de la iglesia de San Miguel y San Sebastián y el propio del barrio del Botánico, que ahora acaba su tramitación».

Marín confió en que no se produzca ninguna autorización. «Es impensable que esto pase y si hacen los huertos acudiremos al juzgado como hicimos con el jardín de Monforte». Esta asociación fue la que denunció las obras de un aparcamiento junto al citado jardín, un litigio que acabó con el procesamiento del entonces concejal de Urbanismo, Jorge Bellver, además de varios técnicos municipales. Defienden que se realice la zona verde definitiva.

Otro de los inconvenientes para los huertos es la presencia de cimientos en parte del solar, que deberían ser retirados. Se trata de restos de antiguas edificaciones del colegio Jesuitas. Ignacio Díez, de la empresa Cercle, autores de la propuesta de la Universitat de València, confirmó que la parcela está en zona de vigilancia arqueológica, por lo que las futuras obras deberán contar con un profesional a pie de zanja.

Negociación por el solar

Hermosilla señaló que ahora comienza la negociación con el Ayuntamiento por la cesión del solar, si es por el uso o cualquier otra fórmula. Una vez cumplido este paso, buscarán financiación europea y de instituciones como la Generalitat y la Diputación. «Pensamos que pueden entrar porque es un jardín singular de Valencia», aunque el vicerrector señaló que «todo está por decidir».

El concejal del grupo popular Alfonso Novo indicó que el gobierno municipal «ha forzado la presentación de un proyecto cuando no hay nada preparado; como se está viendo no está maduro porque ni se han dicho plazos ni la financiación».

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