El reglamento municipal impide al nuevo concejal de Ciudadanos entrar en el grupo

El reglamento municipal impide al nuevo concejal de Ciudadanos entrar en el grupo

La formación no informará de la baja de Bravo al Ayuntamiento para evitar vulnerar la normativa cuando reciba el acta de Benlliure

P. M.

valencia. El Reglamento Orgánico del Ayuntamiento, normativa principal que rige el funcionamiento de la Administración local de Valencia, sitúa como no adscrito al futuro concejal de Ciudadanos José María Bravo, que entrará en sustitución del dimisionario Santiago Benlliure. El motivo es que el artículo 39 prevé que en esta situación deben estar las nuevas incorporaciones si se han dado de baja en el partido, lo que ocurre en este caso.

La manera de evitar una situación tan inusual se debe a que Bravo, militante de Ciudadanos cuando formó parte de la candidatura de Fernando Giner en mayo de 2015, se dio de baja del mismo después, según confirmó a este periódico cuando saltó la noticia de la marcha de Benlliure por razones personales.

Bravo, profesor de la Universidad Politécnica, explicó entonces que el motivo de su baja fue no poder atender las obligaciones que debía dar a la formación naranja, pese a que no tenía ningún cargo orgánico entonces. Volvió a la vida docente y dejó de pertenecer a Ciudadanos.

El edil entrante tiene la intención de mantenerse como independiente en la formación naranja

El escenario del número siete de la lista municipal de Valencia será la misma que la de Eusebio Monzó, portavoz del grupo popular en calidad de independiente, aunque con un matiz que resulta decisivo. El segundo ya tenía esta condición cuando fue fichado por Rita Barberá, mientras que el primero no.

El artículo 39 prevé cuatro categorías para calificar a un edil en el grupo de no adscritos, es decir, sin un partido que respalde su trabajo en el Consistorio. La cuarta es la que afecta directamente a Bravo: «Haber abandonado o haber sido expulsado de la formación política que presentó la candidatura por la que concurrieron a las elecciones. Esta circunstancia será comunicada por el representante general de la formación política, coalición o agrupación de electores correspondiente, al secretario general de la Corporación, quien lo pondrá en conocimiento del Pleno, para que de oficio se proceda en consecuencia».

Esto último es lo que no se hará, según confirmaron ayer fuentes del grupo municipal. Ni Ciudadanos comunicará la baja de Bravo ni el nuevo edil tampoco, siempre según la interpretación que hace la formación naranja del reglamento. De esta manera esperan solventar el espinoso tema de que el cierre de la primera crisis que sufren este mandato se resuelva en falso.

La llegaba de Bravo no supondrá una remodelación de las competencias de los seis ediles. Sustituirá a Benlliure en todas las funciones que hacía hasta hace poco el segundo, que ya ha dejado de asistir a las comisiones informativas. La parte principal serán los asuntos relacionados con el medio ambiente.

En cuanto a su nombramiento, las mismas fuentes no precisaron la fecha. Sí es seguro que Benlliure dejará de ser concejal del Ayuntamiento este jueves, dentro del pleno ordinario, al negarse el edil a que se convoque uno extraordinario por su causa. Lo que no está claro es la fecha de incorporación de Bravo, que con el mismo criterio debería ser en marzo. Esto dejaría una vacante durante aproximadamente un mes.

La marcha de Benlliure fue interpretada en algunos sectores como producto de un distanciamiento con el portavoz, Fernando Giner, aunque el dimisionario no ha confirmado este aspecto en el funcionamiento del tercer grupo más numeroso del Ayuntamiento.

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