La Policía Local desaloja un botellón en Benimaclet en una larga noche de protestas

Los últimos jóvenes que bebían en la calle llegaron a juntarse en la plaza con los primeros vendedores del mercadillo ambulante que se instala los viernes

ÁLEX SERRANO

valencia. La Policía Local de Benimaclet tuvo que intervenir durante la madrugada de ayer en la plaza de la iglesia para desalojar de ella a un grupo persistente de jóvenes que hacían botellón junto a la iglesia. Muchos de ellos, según informó la asociación Benimaclet Descansa, seguían en la plaza cuando llegaron los camiones de limpieza en torno a las 7 horas de ayer.

No por repetida la situación es más cómoda en esta zona de la ciudad. Decenas de vecinos no pudieron conciliar el sueño en toda la noche, según explicaron diversos residentes en la zona. La causa es un problema que se eterniza en este barrio del norte de la ciudad sin que el Consistorio realice una campaña especial de vigilancia como la del año pasado.

Fuentes de la Policía Local de Valencia confirmaron que los agentes se vieron obligados a intervenir a primera hora de la noche para desalojar el botellón. Sin embargo, los jóvenes volvieron más tarde y ya no se les pudo desalojar porque la cantidad de gente «desaconsejaba la acción policial». Según la entidad vecinal, un grupo de jóvenes impidió el trabajo de los camiones de la limpieza hasta que llegó la policía, al filo de las 7 de la mañana. La fiesta continuó más tarde en un solar cercano a la avenida Valladolid, según confirmaron las mismas fuentes vecinales.

Además, la Asociación de Vecinos de Benimaclet protestó ayer por una situación que se repite fin de semana tras fin de semana y que se vio agravada porque a primera hora de la mañana comenzaron a llegar a la plaza los primeros vendedores del mercadillo extraordinario de Benimaclet, que se celebra todos los viernes por la mañana.

«Los jóvenes han llegado a a coincidir esta mañana con la llegada del servicio de limpieza, y con los vendedores del mercado ambulante de los viernes. O sea una larga y gran noche. Y mientras tanto las normas municipales están ahí... para no llevarlas a cabo», lamentó el portavoz de la asociacion vecinal, Paco Guardeño.

La concejala de Protección Ciudadana, Anaïs Menguzzato, fió la semana pasada la solución del botellón, un problema enconado en muchos puntos de la ciudad, a una nueva ordenanza que aún no se ha redactado y que habrá de ser consensuada con vecinos y con la Cátedra de Seguridad Ciudadana de la Universitat de València, mientras descartó el empleo de más agentes en Benimaclet para vigilar la plaza como sí se hizo el año pasado. La concejala señaló que harían falta «muchos agentes» para todas las plazas de la Valencia. Aunque el Consistorio no dejará de vigilar los botellones, sí que se limitarán acciones como las de año pasado, cuando patrullas de la Policía Local vigilaron la plaza de Benimaclet durante todo el curso.

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