La Policía Local de Valencia impone en cinco meses el 93% de las multas previstas este año en Valencia

Una de las bases de la grúa municipal.
Una de las bases de la grúa municipal. / Irene Marsilla

El PP denuncia que las sanciones con radares de velocidad se triplican y hablan de «afán por subir la recaudación»

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

El Ayuntamiento de Valencia ya ha impuesto algo más de seis millones de euros en multas de tráfico en los primeros cinco meses de este año, la última cifra conocida de la ejecución del Presupuesto municipal. Esta cantidad se acerca al total previsto para el ejercicio, que asciende a 6,5 millones.

El resultado en superior al registrado en 2016, dado que para el mismo periodo fueron 5,5 millones de euros, según la documentación difundida por el Consistorio. Otro asunto es la recaudación, que sigue siendo muy baja y asciende al 30% de todos los boletines tramitados.

Uno de los elementos que más han contribuido al aumento de las multas de tráfico han sido los radares de velocidad. El concejal del grupo popular Alberto Mendoza dijo ayer que el «plan conjunto de las concejalías de Movilidad y Protección Ciudadana es acosar los usuarios del automóvil. La primera mediante la reducción de carriles para vehículos, la prohibición del estacionamiento en el carril bus durante la noche y la segunda mediante campañas de radar sin precedentes».

El edil dijo esto a tenor de las preguntas contestadas por el gobierno municipal, que en el último pleno facilitaron un balance de este tipo de multas en lo que va de año. «Las denuncias por radar en el primer semestre han ascendido a 10.357 casos, frente a 3.821 de 2016».

«Las declaraciones de Ribó avanzando que en caso de necesidad el vehículo privado será primer sacrificado, dejan claras las intenciones del tripartito respecto a la movilidad en la ciudad», añadió, para decir que «hemos recibido quejas de policías indicando que sacan al menos cuatro radares por turno con balances de cien 100 denuncias por turno, incluso no desmontando los radares para que se hagan los relevos y se pueda denunciar más». Pero la crítica más dura llega porque «no se está parando a los conductores infractores para poder hacer más denuncias», con lo que a su juicio se elimina el «carácter de prevención de accidentes que tienen estos controles y sólo se intenta recaudar».

«El objetivo de esta persecución, además del afán recaudatorio que conlleva, responde a un ataque frontal al vehículo privado que quiera o no quiera el señor Ribó es imprescindible para la movilidad y la economía de la gran mayoría de los valencianos», dijo. «No tiene sentido que el conductor se entere semanas después de que ha cometido una infracción, cuando les llega la notificación a su domicilio», finalizó.

Fotos

Vídeos