El plan de movilidad del Ensanche plantea reducir la velocidad y la zona naranja

Calle Cirilo Amorós, una de las que están pendientes de reurbanización en el Ensanche. /J. J. Monzó
Calle Cirilo Amorós, una de las que están pendientes de reurbanización en el Ensanche. / J. J. Monzó

P. M.

El mercado de Colón acogió ayer la presentación del proceso de participación ciudadana para el plan de movilidad del Ensanche. La empresa encargada de realizar las reuniones de vecinos y asociaciones, así como encuestas a pie de calle, destacan como conclusiones en el documento la importancia de definir todas las calles como zona naranja, así como decretar que el viario sea ciclocalle (preferencia para ciclistas), con una velocidad máxima de 20 kilómetros por hora.

El Ayuntamiento debe desarrollar el plan definitivo a partir de este documento, que sintetiza las peticiones de vecinos y comerciantes, así como investigaciones de campo. Es el caso de los estudios realizados en el entorno de los colegios Dominicos y San Juan de Ribera, donde la propuesta pasa por generar itinerarios peatonales seguros, así como pacificar el tráfico en el entorno.

El documento es muy extenso y detalla hasta una quincena de estos itinerarios, para un ámbito que va desde la estación del Norte hasta el viejo cauce y desde la calle Colón hasta la Gran Vía Marqués del Turia. La mayoría de las propuestas son muy concretas, como la plantación de arbolado en la calle Ruzafa y la posibilidad de ampliar aceras.

También el citado cambio en el estacionamiento, de tal modo que se quede todo como zona naranja para residentes. Del eje comercial que forma la calle Cirilo Amorós se apunta de realizar pruebas de reducción del tráfico y peatonalización en los extremos, para comprobar de esta manera cómo funciona. La empresa EFG Arquitectura ha sido la encargada de coordinar la investigación, que servirá de base para los proyectos de reurbanización que acometa el Ayuntamiento.

Fotos

Vídeos