Pintadas de nunca acabar en las calles del Carmen

Operario de una de las brigadas de repintado de los muros, ayer en la plaza del Ángel. / lp
Operario de una de las brigadas de repintado de los muros, ayer en la plaza del Ángel. / lp

Las dos brigadas municipales repintan las paredes que poco después son utilizadas por los grafiteros para volver a decorarlas La limpieza de las fachadas se mantiene apenas unas horas

P. MORENO VALENCIA.

«Pintamos la pared y al poco tiempo está otra vez con grafitis». Un operario de las dos brigadas dispuestas por el Ayuntamiento trabajaba ayer con el rodillo en la plaza del Ángel, la zona cero de las pintadas en el barrio del Carmen. Otra vez, dado que desde hace unos días trabajan regularmente en decenas de calles de Ciutat Vella, un distrito que sufre su particular complejo de Penélope por la inutilidad del esfuerzo de la contrata.

La pared pintada de blanco o gris apenas dura unas horas, a lo sumo un día. A la jornada siguiente aparece de nuevo con las marcas de los grafiteros, normalmente firmas aunque también composiciones algo más complejas. Tanto en edificios públicos como privados, sin distinguir muro de solar de fachada de edificio protegido e histórico.

El entorno de los restos de la muralla musulmana es toda una colección de pintadas, prácticamente ocupando todo el espacio de fachadas y muros. Pero desde la asociación vecinal de la zona destacaron el gran grafiti en el lateral de la iglesia del Carmen, sobre una superficie de pintura gris que se puso hace poco para tapar otra. Tejer y destejer en una particular tarea que se prolonga desde hace tiempo en el barrio.

Las brigadas trabajan en horario de mañana y tarde, repasando todas las paredes y dejando otros soportes como las ventanas y las grandes y hermosas puertas de madera de unos edificios que conocieron mejores tiempos. Nada se libra, ni siquiera el recién remozado refugio de la Guerra Civil de la calle Serranos, donde la pintada queda oculta por el expositor de una tienda.

En el juego del gato y el ratón, las brigadas trabajan en unas calles mientras los grafiteros buscan superficies limpias donde esparcir el contenido de los esprays. «A última hora de la mañana, con total impunidad, un chico se dedicaba a pintar junto a la plaza del Carmen. Eso no es vandalismo, es delito», indicaron fuentes vecinales, para elogiar que en esta ocasión «sí que ha venido la policía y por lo menos le ha tomado los datos para la denuncia».

El Ayuntamiento tiene en proyecto la recuperación de la muralla musulmana y su entorno, para lo que cuenta con financiación del Plan Confianza de la Generalitat. De momento está en concurso el proyecto, al que se han presentado siete despachos de arquitectura. «Llegarán tarde, casi seguro», indican las mismas fuentes sobre una rehabilitación que debe acabar con solares y edificios en ruinas.

La plaza del Ángel, la plaza Beneyto y Coll, la calle del Ángel Custodio y la calle Padre Tosca son sólo ejemplos de una situación donde no hay sanciones que sirvan. «Es una cuestión de educación y civismo per también se echa en falta más presencia de la Policía Local», apuntan.

La rehabilitación de algunos edificios no es suficiente porque son mayoría los que están cerrados. El refugio de la Guerra Civil no está abierto todavía al público, aunque el Ayuntamiento no ha completado la limpieza de los muros traseros, un solar decorado con tantas pintadas como caben. En siete edificios y monumentos, el gobierno municipal tiene la intención de colocar cámaras de vigilancia, aunque fuentes de la Delegación del Gobierno confirmaron que no se ha presentado todavía la documentación para iniciar el proceso.

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