Personal del Clínico pide a Grezzi que limite el tráfico de la zona a uso sanitario

Acera de la calle Gómez Ferrer, entre los dos edificios del Hospital Clínico. / Jesús Signes
Acera de la calle Gómez Ferrer, entre los dos edificios del Hospital Clínico. / Jesús Signes

UGT dirige un escrito a Movilidad Sostenible tras recoger firmas entre los trabajadores del centro

LAURA GARCÉS VALENCIA.

Las reivindicaciones de mejoras para el Hospital Clínico y su entorno no cesan. Ahora se centran en la solicitud de la restricción del tráfico a vehículos de uso sanitario, así como al paso de usuarios del hospital, en el entorno de las instalaciones sanitarias. El sindicato UGT, que ya había hablado de su demanda, acaba de presentar la solicitud en el Ayuntamiento de la ciudad dirigida a la concejalía de Movilidad, según confirmó José Santamaría, representante de la formación sindical en el centro sanitario de la avenida Blasco Ibáñez.

La petición se registró el pasado jueves, como asegura Santamaría. Este paso se dio tras una recogida de firmas entre los trabajadores del centro sanitario. El Clínico se encuentra en una zona de la ciudad muy concurrida. Confluyen en el entorno varias facultades de la Universitat de València y el constante ir y venir de ciudadanos, así como de vehículos que genera la actividad hospitalaria.

Santamaría recalca que hay varios puntos conflictivos al valorar los accesos. Cita la entrada al edificio de maternidad, recayente a la avenida Blasco Ibáñez. «Allí paran ambulancias porque está el centro de día de oncología, se detienen taxis, hay semáforo, carril bici, la salida de la estación del metro», todo en una acera muy transitada.

El Hospital Clínico está a la espera de que se vayan cumpliendo los plazos para su ampliación UGT señala la entrada al edificio de maternidad y la calle Gómez Ferrer como los puntos conflictivos

La calle Gómez Ferrer tampoco escapa a la mirada del representante sindical. Es zona de paso frecuente de vehículos sanitarios, también de usuarios de algunos servicios y allí hay «obstáculos para los peatones».

Aclara Santamaría que a esa acera recae una puerta de un área del hospital que en la salida se encuentra con el carril bici. La consideración de todas estas circunstancias es la que ha llevado a trasladar la petición al Ayuntamiento. Los solicitantes entienden que existen otras calles en el entorno como alternativas para el tráfico común.

Otro asunto que genera preocupación entre los trabajadores son las obras de ampliación y mejora de las instalaciones de la unidad de Urgencias, que comenzaron en 2015 y UGT asegura que no han terminado todavía.

Reclaman, pues, que termine una intervención que también afecta a los accesos y la regulación del tráfico. En este caso en la avenida Menéndez Pelayo, donde se encuentra el acceso a Urgencias. Meses atrás Santamaría ya denunció que la obra para la sala de espera de familiares se retrasaba y advirtió de que la razón de la demora era que estaba prevista «la instalación de una marquesina en la calle y ello comporta reordenar el tráfico» en las inmediaciones de la entrada a Urgencias.

Ahora vuelve a hablar de este asunto y recalca que en ese punto «la acera de la calle desaparece al llegar a la entrada de Urgencias» y lamenta las dificultades que genera el acceso de las ambulancias al servicio hasta el punto de que en alguna ocasión han denunciado que no se respeta como debiera «la privacidad y seguridad de los pacientes».

Terminar las actuaciones, además de poner fin a estas cuestiones acarrearían otra ventaja a juicio del representantes sindical. Con ello se conseguiría liberar el patio central del hospital, donde se encuentra la escultura, de la presencia de las ambulancias que acuden a recoger enfermos.

El Hospital Clínico ha sido objeto de numerosas quejas por falta de espacio. En estos momentos se encuentra a la espera de que se vayan cumpliendo los plazos para ver finalizado el proyecto de ampliación anunciado. Fue a finales de 2017 cuando se formalizó la adquisición de la antigua Escuela de Agrícolas, edificio contiguo al centro sanitario. La previsión es que a finales de este año esté preparado el proyecto técnico para que a principios de 2019 sea posible iniciar las obras.

Se prevé un plazo de ejecución aproximado de 18 a 22 meses, por lo que la actuación podría ser una realidad en 2021, aunque el propio presidente matizó que estos plazos los determinará el citado proyecto técnico, puesto que «no sabemos en qué estado se encuentra el inmueble». La adquisición del edificio por la Generalitat a la Universitat Politècnica se cerró por 14,5 millones de euros.

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