El Parque Central se asoma a Ruzafa

El jardín de las 100.000 plantas sigue sin fecha de apertura por la burocracia y los retrasos

Trabajos en el Parque Central. /Damián Torres
Trabajos en el Parque Central. / Damián Torres
PACO MORENO

'Aigua plena de seny', la última obra del legado de Rita Barberá en Valencia, se perfila ya a orillas de Ruzafa. El diseño del Parque Central fue elegido en enero de 2011, aunque pasaron varios años hasta que en mayo de 2015 se iniciaron las obras, apenas dos semanas antes de las últimas elecciones municipales que supusieron un cambio de gobierno local. Desde entonces, el movimiento de tierras y su descontaminación de los hidrocarburos que delataron su pasado ferroviario ha dado paso a una definición de las zonas del gran jardín.

LAS PROVINCIAS ha recorrido los caminos, canales y naves industriales que jalonan la primera fase del parque que se extienden por 110.826 metros cuadrados, alrededor del 40% del pulmón verde que se hará sobre la playa de vías cuando se construya la estación Central. Algunos de los ambientes están prácticamente terminados y otros más atrasados, sobre todo junto al paso de Giorgeta. La inversión asciende a 15,8 millones.

El paseo arranca en la plaza de las Artes, junto a la calle Filipinas. Pese a que contará con ocho accesos, este lugar es el principal al situarse cerca las cuatro naves ferroviarias que acogerán equipamientos públicos. Una gran fuente recibe al visitante para luego transformarse en un canal que conduce hasta una alquería al fondo, junto a las vías.

El cerramiento está acabado en esta parte con muros de tres metros de altura para impedir cualquier accidente en un lugar donde el paso de los trenes es constante por las líneas que llegan hasta la estación del Norte. La verja de la calle también está colocada en parte, con las brigadas de operarios echando hormigón, delimitando el espacio para los juegos infantiles y poniendo de manera delicada 1.300 jardineras en el muro que separará la Huerta Jardín de la zona infantil, donde se trabaja en la cimentación de los juegos y en un lado del muelle de carga descansan un par de mesas de ping pong embaladas.

Todo en el Parque Central tiene cifras de desmesura. El muro verde que estará cuajado de jardineras alcanza los seis metros de altura y el espacio que rememora a la huerta (ornamental, nada de huertos de autoconsumo) está ya repleto de plantas, mientras los equipos no paran de traer más. En total, la primera fase alcanzará las cien mil plantas y el millar de árboles.

Desde mayo de 2015 el plazo de ejecución era de 22 meses, aunque los imponderables surgieron desde el inicio. La obra debía estar entregada al Ayuntamiento en abril de 2017, pero la primera pega surgió por el hallazgo de contaminación en el subsuelo. Después de su limpieza, el siguiente obstáculo ha sido el retraso en el permiso para ocupar algunas parcelas. Una de ellas, donde se sitúa parte de un concesionario de automóviles, sigue en litigio y condiciona el plazo de apertura.

Damián Torres

El alcalde Joan Ribó estimó en la última visita de obras el mes de marzo como el de la apertura, aunque eso ha quedado desfasado. La sociedad Parque Central tratará mañana en su comisión ejecutiva la petición de las empresas constructoras de prorrogar la ejecución de las obras del jardín hasta junio, algo que probablemente será aprobado, según explicó ayer el concejal de Desarrollo Urbano, Vicent Sarrià. Pero esto no significa que entonces abra sus puertas al público. Es más, eso depende de otros factores que deja sin plazos la ansiada inauguración.

La última parte de este proceso será la burocrática y pasará por la recepción de la obra por parte de todos los servicios municipales. Esta certificación puede llevar varias semanas, aunque es poco probable que se enquiste como ocurrió el pasado año con el parque de Malilla, donde la concejalía de Jardines se negó a recibir la obra hasta el soterramiento de dos líneas eléctricas que pasaban por la zona verde..

El motivo de la nueva demora será la sustitución del pavimento de una de las fuentes, la más grande, debido a que cuando se moja el granito adquiere diferentes tonalidades de gris al proceder de cortes muy diferentes. «Queremos que todo tenga una impronta de calidad y no abrir el parque de esta manera, aunque el plazo también se pide porque el suministro de este material es complicado», comenta.

El siguiente paso será la construcción del canal de acceso, el túnel que irá desde el bulevar sur hasta la futura estación Central. También está pendiente la tasación de las parcelas públicas que saldrán a la venta para financiar parte del proyecto.

Hasta el bulevar sur, comprende 633.412 metros cuadrados, de los que el 88% es para dotaciones públicas, mientras que el resto se trata de parcelas privadas edificables. En la primera fase se advierte ya con claridad el diseño del equipo coordinado por la paisajista norteamericana Kathryn Gustafson, a base de cuencos que delimitan las zonas y un especial cuidado por el detalle. Farolas, alcorques, pavimentos y hasta las soluciones para una enorme pérgola o los anclajes alambrados de las plantas trepadoras son originales y desconocidos en otras zonas verdes de la ciudad.

Destaca el espacio de la Huerta, como recreación de plantas de los jardines mediterráneos. Introduce las plantas aromáticas, mientras se reparte el uso de materiales nobles como la piedra de calatorao, granito o mármol de macael. En el subsuelo también hay soluciones originales como los 28 pozos de infiltración construidos para recuperar el agua de lluvia y devolverla al nivel freático.

La sociedad pública comenzó ayer la preparación de los árboles que serán trasplantados en el invierno de 2019. Los plátanos se encuentran en un solar edificable de la calle Bailén y serán llevados a una mediana cercana, junto a la estación Joaquín Sorolla.

Las tareas de preparación consisten en su poda de equilibrio, limpieza y cura de heridas, así como un repicado que permite la preparación de nuevas raíces que serán las encargadas de revivir el árbol en su lugar de trasplante cuando se produzca. Además se retirarán las especies invasoras y los residuos de plantas muertas para evitar la proliferación de roedores y el peligro de incendio. Una vez realizados estos trabajos durante la dos próximas semanas se llevarán a cabo tareas de cuidado (riego, abonado) durante un año, de forma que se pueda producir su trasplante en invierno.

El sistema de anclaje de los árboles evitará caídas y el riego incluye un tubo de aireación de las raíces. Así se estará dando oxígeno al terreno y las raíces desarrollan mucho mejor. Se ha cuidado mucho la preparación de los terrenos con un espesor diferente para cada especie y grupo.

Damián Torres

El entorno cuenta

El encargo de la sociedad Parque Central incluye todas las aceras y carril bici del entorno de la gran zona verde.
28
pozos de infiltración ayudarán al riego.
490
metros mide la valla que separa las vías.
8
puertas de acceso tendrá el parque.
4
naves acogeránlos equipamientos.

Fotos

Vídeos