El parking de Brujas saldrá a concurso para acabarlo a los nueve años del inicio de obras

La plaza Ciudad de Brujas, con una urbanización provisional. / irene marsilla

La rampa de acceso al aparcamiento será provisional y se desviará el tráfico en la conexión con la avenida del Oeste

PACO MORENO VALENCIA.

Fue en agosto de 2008 cuando el martillo neumático de una excavadora empezó a picar en la plaza Ciudad de Brujas, en el inicio de las obras de la estación del metro del Mercat perteneciente a la llamada entonces línea T-2. El Ayuntamiento negoció con la Generalitat que aprovechara el hueco del parking de Parcent para abrir un flamante estacionamiento de cinco plantas de sótano. Cuatro años después surgieron las primeras protestas por la demora en la ejecución, que se paralizó poco después debido a la falta de fondos y la crisis.

El Ayuntamiento tiene previsto aprobar este viernes el proyecto de ejecución de las obras que faltan para acabarlo, con un presupuesto estimado en 4,5 millones de euros y un plazo de ocho meses. A la semana siguiente, dijo ayer el concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, se dará el visto bueno al concurso.

La parte más llamativa de lo que falta por hacer es el acceso de entrada, que será provisional pese al retraso de lustros en esta iniciativa pública. Estará en la calle Editor Manuel Aguilar con la anchura, la inclinación y el giro más que ajustado según figura en el proyecto al que ayer tuvo acceso LAS PROVINCIAS. El motivo es la presencia de una finca fuera de alineación y que debe derribarse tras su expropiación. Cuando esto suceda, indican, habrá que «suavizar» la rampa. De momento quedarán dos carriles estrechos para el paso.

El aparcamiento ha pasado a manos del Consistorio tras el pago de diez millones de euros al Consell, a través de varias anualidades. Queda pendiente saber si después saldrá a concurso para su explotación por parte de un concesionario, algo que falló en 2012 al declararse desierto. El motivo entonces es que la empresa adjudicataria debía asumir el desembolso de 22 millones.

Además de la rampa de acceso al parking, dentro hay mucho trabajo por hacer, dado que está acabado sólo la estructura de hormigón. Faltan escaleras, el acceso directo al Mercado Central y todo el equipamiento necesario para 329 coches, 29 destinadas a motos y 46 para bicicletas. La primera planta se destinará íntegramente a los vehículos de carga y descarga de los vendedores.

La salida se realizará a través de la rampa ya construida, en el lado oeste de la plaza Ciudad de Brujas hacia la avenida del Oeste, con una pendientes del 16%. La entrada se hará a través de la rampa de nueva construcción, por la calle Editor Manuel Aguilar con un tramo en túnel hasta la pantalla sur del recinto para evitar cruces de vehículos en superficie. Tendrá un gálibo de 3,10 metros y la misma pendiente.

Durante las obras, los redactores del proyecto han previsto desvíos de tráfico desde la calle Editor Manuel Aguilar a las calles San Antonio y Beata, para desembocar en la avenida del Oeste. Afectará a cuatro líneas de la EMT, por lo que ha sido necesario probar los giros del nuevo itinerario con un autobús.

Los fondos para finalizar el aparcamiento salen del Plan Confianza, aunque quedará después lo que cueste la reurbanización de la plaza, algo que depende en parte de la Conselleria de Obras Públicas, que ultima un concurso arquitectónico para un ámbito que llegará al entorno de la Lonja hasta María Cristina.

El aparcamiento de la plaza de Brujas se convirtió en uno de los símbolos de la paralización de las obras públicas por la crisis, lo mismo que sucedió con la línea T-2. El Consell quiere relanzar esta infraestructura, aunque en el tramo que va desde el centro hasta l'Oceanogràfic y con plazos algo difusos, dependiendo de la financiación.

A modo de detalle, para el pasaje peatonal con el mercado se quiere recuperar cerámica antigua del edificio modernista, pavimento que está ahora guardado en un almacén. El aparcamiento que se quiere acabar ahora está unido en la parte norte con el de Parcent, en la plaza Juan de Vilarrasa y que tiene un aforo para 148 vehículos. Esto ofrece la posibilidad de unirlo para abrir un único estacionamiento, aunque no está decidido. El Mercado Central ve prioritario este equipamiento para garantizar la afluencia de clientes.

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