La pamela de Valdés ya luce en La Marina

La pamela de Valdés ya luce en La Marina

La escultura se encuentra ya totalmente accesible en la explanada del Tinglado 2 de la dársena valenciana, junto a la Marina de Empresas al lado de EDEM

LAS PROVINCIAS

La Pamela de Manolo Valdés ya luce en La Marina de Valencia después de más de un mes de trabajos para adecuar el entorno que ahora alberga la escultura. En las últimas semanas se ha trabajado en el suelo y en la peana en la que se apoya la pieza. La Pamela se encuentra ya perfectamente accesible en la explanada del Tinglado 2 de la dársena valenciana, junto a la Marina de Empresas al lado de EDEM Escuela de Empresarios.

Hortensia Herrero, presidenta de la fundación que lleva su nombre y que compró la escultura para cedérsela a la ciudad, visitó ayer la zona en la que se encuentra la pieza junto a la concejala de Cultura de la ciudad, Gloria Tello, Vicent Llorens, Director General del Consorcio Valencia 2007, y Marta García, jefa de servicio de Patrimonio Histórico y Artístico del Ajuntament de Valencia. La Pamela se quedará definitivamente en La Marina de Valencia tras resultar ganadora de una votación popular entre las seis piezas de Manolo Valdés que integraron una exposición temporal instalada en la Ciutat de Les Arts i les Ciències.

La figura, que se ha ubicado sobre una peana de cemento recubierta de madera, mira al mar. “Es una obra para ser contemplada con una perspectiva de 360 grados. De esta forma refleja mejor su conexión con el mar”, destaca Carlos Campos, arquitecto encargado de la coordinación de los trabajos.

El siguiente paso fue el acondicionamiento del espacio y la construcción de la peana, de 4 por 2,80 metros y con una altura aproximada de un metro. Consta de tres niveles diferentes y va forrada con un revestimiento especial de madera para que resulte visualmente atractiva a los visitantes. “Queríamos que la escultura logre proximidad con el espectador”, subraya el arquitecto. La madera empleada es similar a la que se usa en los pantalanes portuarios, de tipo industrial.

La escultura ya es accesible al público. Situarla sobre una determinada altura, según Campos, responde tanto al objetivo de asegurar su estado de conservación como a la propia protección de los visitantes. “Pero no está separada físicamente de las personas que vengan a verla, sino integrada en el paisaje”.

Fotos

Vídeos