Las obras de una tubería ocuparán hasta cuatro hectáreas de huerta en Campanar

Parte de la huerta de Campanar./Damián Torres
Parte de la huerta de Campanar. / Damián Torres

Los agricultores rechazan el proyecto y piden un cambio de trazado en una inversión que alcanzará los 43,7 millones de euros

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

La ocupación temporal durante la construcción de las tuberías de agua potable que atravesarán la huerta de Campanar desde Mislata alcanzará los 42.544 metros cuadrados, según figura en el proyecto al que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS. Los agricultores de esta zona de Valencia han dado la voz de alerta por la afección a sus campos de una infraestructura que alcanzará de manera permanente 18.412 metros cuadrados.

La Entidad Metropolitana de Servicios Hidráulicos es la encargada de acometer un proyecto que nace en la planta potabilizadora La Presa de Manises y se ha dividido en tres tramos. El primero, entre estas instalaciones y el polígono industrial La Cova está acabado, mientras que se encuentra en ejecución el segundo, hasta la N-220.

Fuentes de la entidad señalaron que los campos de cultivo, caminos y posibles acequias afectadas quedarán tras las obras como se ven en la actualidad. «No hemos tenido quejas en otros municipios por donde discurre la tubería», señalaron. Pese a esa circunstancia, el caso es que tanto los agricultores como la asociación de vecinos reclaman que se replantee el trazado por la huerta.

El itinerario seguirá hasta la ronda norte por el casco urbano y prevé un ramal doble por seguridad

El tercer tramo es el que irá desde la N-2200 hasta Mislata y Valencia, mientras que un cuarto seguirá hasta la conexión con la ronda norte. En total, 13 kilómetros de trazado capaz de transportar hasta seis metros cúbicos por segundo de agua potable con una doble tubería de un diámetro de 1.400 milímetros con el propósito de «minimizar el riesgo de desabastecimiento que supondrá el fallo de una sola conducción», como ocurre ahora.

El itinerario de esta infraestructura pasa por una zona agrícola que deja a un lado Paterna y al otro, Manises y Quart de Poblet. Antes de llegar a Valencia se bifurca en dos ramales, uno en dirección a Mislata y otro hacia el cap i casal, en concreto por la huerta de Campanar.

El tercer tramo se encuentra en proceso de expropiación y los agricultores reciben en estas fechas las cartas de notificación con la expropiación de los terrenos afectados. Desde la Entidad Metropolitana insistieron en que habrá también unos pagos por la compensación de las cosechas que dejen de cultivarse.

Las zanjas tendrán una media de diez metros de anchura, lo que da idea de la cicatriz que dejará en los campos que atraviesen. Las tuberías irán a cuatro metros de profundidad sobre una superficie de arena, salvo que se requiera una plataforma de hormigón. Al margen de esta afección se encuentra la llamada ocupación temporal, el terreno aledaño que necesitan las empresas para trabajar con los vehículos y descargar material para la obra.

La zanja tendrá una anchura media de diez metros aparte de la ocupación por maquinaria

En algunos casos se aprovecha un camino cercano pero en otros, según lo que aparece en el proyecto, no existe esta posibilidad y todo debe realizarse en campos de huerta. La inversión del tercer tramo ascenderá a 43,7 millones de euros y el periodo de ejecución desde la N-220 hasta las inmediaciones de la avenida Maestro Rodrigo se plantea con un plazo de 36 meses.

Uno de los lugares más complicados de la obra será el cruce por la V-30, para lo que será necesaria una compleja operación de ingeniería. En todo el tramo la ocupación permanente ascenderá a 61.652 metros cuadrados, con una temporal de 151.920 metros cuadrados.

Por último, el proyecto prevé una base de hormigón armado en aquellos lugares donde haya cruces de caminos. También se abrirán accesos para las inspecciones de la tubería, capaz de que entre una persona en su interior.

Fotos

Vídeos