Los atascos por los pasos de peatones de la avenida del Cid llegan a Quart de Poblet

Imagen de las colas en la avenida del Cid, por la entrada desde la A-3./J. J. MONZÓ
Imagen de las colas en la avenida del Cid, por la entrada desde la A-3. / J. J. MONZÓ

La duración de los nuevos semáforos para viandantes duplica la de antes de la retirada de las pasarelas

Álex Serrano
ÁLEX SERRANOValencia

Los nuevos pasos de peatones de la avenida del Cid, instalados tras el desmontaje de las pasarelas que permitían salvar la vía, ya provocan atascos kilométricos. Si el jueves hubo un adelanto en forma de importantes embotellamientos tanto por la mañana como por la tarde, causados en este caso por un grave accidente a la salida del túnel sentido salida, ayer el tráfico fue denso y, por momentos, congestionado, en sentido entrada a Valencia. Los atascos, kilométricos, llegaron hasta Quart de Poblet: hasta cuatro kilómetros, según los datos que ofrece en tiempo real la Dirección General del Tráfico, que relacionó los problemas de circulación directamente con los semáforos.

También el Centro de Gestión de Tráfico del Ayuntamiento de Valencia dio tráfico denso en sentido entrada a la ciudad en plena hora de salida de los colegios hasta Tres Forques, lo que supone casi 1,5 kilómetros más de atasco. Los nuevos pasos de peatones, que emplean semáforos ya existentes, congestionan el tráfico porque se han ubicado a la salida del túnel, por lo que decenas de coches permanecen parados en las rampas de salida formando grandes embotellamientos, que se desarrollaron durante toda la tarde.

Las entradas a Valencia alternativas comprenden puntos como la pista de Silla, el Camino Nuevo de Picanya o, incluso, Cortes Valencianas, donde la circulación es fluida en estos momentos, siempre según los datos que ofrece el Consistorio y la DGT.

Estos problemas se unen a los provocados por las obras del Ministerio de Fomento en la V-30 a la altura de Xirivella. Se repitieron al jueves, pero en ambos sentidos, provocados por un grave accidente que afectó a tres coches y una motocicleta, cuyo conductor terminó en el Hospital General con politraumatismos.

Semáforos más largos

La creación de pasos de peatones provisionales es lo que ha terminado de afectar al tráfico de la avenida. En realidad, estos pasos de cebra utilizan semáforos ya existentes, por lo que en teoría no deberían darse más problemas de tráfico que antes de el desmontaje de las pasarelas. Pero un análisis más cuidadoso del tráfico en la avenida desvela el motivo de que ahora se tarde más en cruzar la vía.

Antes del desmantelamiento de las pasarelas, los semáforos en los que ahora se han instalado los pasos de peatones tenían una duración de entre 22 y 25 segundos, según pudo comprobar este diario. Entonces, estas luminarias controlaban la velocidad en la avenida y, además, regulaban la incorporación a la misma desde las calles que desembocan en ella o las vías de servicio. Con ese tiempo, el Consistorio había calculado que era suficiente para gestionar el tráfico que entraba en la ciudad. La avenida registraba atascos en las horas punta (primera de la mañana, mediodía, media tarde y final de la misma), pero la circulación era fluida el resto del tiempo.

Sin embargo, la adecuación de los semáforos al tránsito peatonal ha tenido un importante efecto han crecido los atascos. ¿Por qué? Porque con 25 segundos no da tiempo a cruzar una avenida de ocho carriles y casi 70 metros de anchura. Por eso, los técnicos de tráfico del Ayuntamiento han adecuado los tiempos para hacerlos más cómodos para los peatones: donde antes el semáforo estaba en rojo entre 22 y 25 segundos para los coches, ahora está entre 43 y 45. Esta diferencia de tiempo, aplicada a los cinco semáforos que han cambiado, da más de dos minutos en total, pero la peculiar fisonomía urbana de la entrada de Valencia provoca que los atascos lleguen incluso a la A-3 a la altura de Quart de Poblet. Los atascos ayer afectaron a la carretera durante casi toda la tarde.

La mayoría de los usuarios de los nuevos pasos tienen suficiente con 45 segundos para cruzar la avenida. Pero hay otros muchos que no. Son los más mayores, o las personas con movilidad reducida. Nadie quiere quedarse en la mediana a esperar a que se vuelva a poner el semáforo en verde, por lo que los hay que empiezan a cruzar cuando quedan pocos segundos para que se ponga en rojo y tienen que correr para llegar al otro lado antes de que arranquen los coches (que, normalmente, lo hacen cuando ven el símbolo del peatón en rojo parpadear).

El Consistorio ha puesto especial interés en que las nuevas medianas den la seguridad suficiente a los peatones como para que no tengan la necesidad de correr para llegar al otro lado. Sin embargo, hay incluso informes internos de la Policía Local en el que la Cuarta Unidad de Distrito alerta de la inseguridad que provocarán los pasos de peatones y, sobre todo, las medianas en una vía de tráfico rápido y que es recorrida cada día por decenas de miles de coches, según los datos que ofrece el propio Ayuntamiento.

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