Unas nuevas pintadas en las torres de Quart dañan el patrimonio valenciano

Un hombre pasa ante la pintada realizada en los sillares de las torres de Quart. / txema rodríguez
Un hombre pasa ante la pintada realizada en los sillares de las torres de Quart. / txema rodríguez

Comerciantes del centro histórico y colectivos culturales exigen la instalación de cámaras de vigilancia en los monumentos para evitar actos vandálicos

LOLA SORIANO VALENCIA.

El patrimonio cultural de Valencia está en constante riesgo y sin vigilancia. Buena prueba de ello son las últimas pintadas que se han producido en las torres de Quart y que ayer mismo denunciaron algunos viandantes, ya que los vándalos utilizaron un spray de intenso color rojo para inmortalizar una reivindicación en los sillares de estas torres defensivas del siglo XV.

Según fuentes consultadas, el ataque a estas fortalezas de la Valencia medieval se realizó días atrás, puesto que el viernes ya era visible, pero cinco días después de la fechoría el Ayuntamiento no ha actuado para eliminar las pintadas.

No es la primera vez que se registra un ataque a las torres de Quart, ya que en 2012 esta construcción, monumento nacional desde 1931 y Bien de Interés Cultural (BIC) ya sufrió actos vandálicos y antes de su proceso de restauración, completada en 2007, también tenía varios grafitis. Manuel Ramírez, profesor de Construcciones Arquitectónicas de la Politècnica y restaurador tanto de la Lonja como de las torres de Quart, indicó ayer que precisamente estas torres «están muy expuestas, porque hay poca vigilancia y hay menos flujo de viandantes que en las torres de Serranos. Debería de haber un plan de vigilancia para prevenir estos ataques».

El presidente de la asociación Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural, César Guardeño, explica que en «el año 2010 también pusieron unas pintadas y tardaron casi dos años y medio en reaccionar y quitarlas. No hay una vigilancia ni preventiva, para evitar que se hagan actos vandálicos, ni a posteriori para comunicar la incidencia y darle una solución. En Guillem de Castro hay una cámara de tráfico. Si se revisara, tal vez encontrarían al culpable de estos hechos».

Este nuevo ataque al patrimonio se produce un mes después de que la concejal de Patrimonio, Gloria Tello, reconociera en una respuesta al PP sobre la tardanza en la limpieza de la estatua de Montoliu (frente a la plaza de toros) que el Ayuntamiento no tiene una contrata dedicada al mantenimiento y limpieza de los monumentos. Según indicó, en diciembre de 2016 finalizó el contrato y se estaba tramitando otro plurianual para lo que queda de 2017 y 2018, pero no estaba aprobado.

Según Guardeño, «vivimos en la ciudad del descontrol. Los puentes del río siempre están plagados de pintadas y los patinadores están estropeando los escalones de la plaza de la Virgen pero nadie actúa».

Desde la asociación de Comerciantes del Centro Histórico, entidad que preside Rafael Torres, insistieron ayer en la necesidad de instalar cámaras en puntos céntricos. «Llevamos años pidiendo cámaras en la calle de la Paz, plaza de la Reina y la plaza Redonda y en María Cristina y, por supuesto, todos los monumentos deberían de contar con seguridad para apostar por el patrimonio», indicó la gerente Julia Martínez.

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