Una normativa muy estricta para prevenir accidentes y evitar el tráfico de material explosivo

Varios guardias civiles junto a un camión de bomberos en la pirotecnia de Olocau. / irene marsilla
Varios guardias civiles junto a un camión de bomberos en la pirotecnia de Olocau. / irene marsilla

La Guardia Civil desarticuló en 2017 una red que tenía dos almacenes clandestinos de material pirotécnico en Llíria y l'Eliana

REDACCIÓN

valencia. La Guardia Civil realiza inspecciones de forma periódica en las pirotecnias valencianas para prevenir accidentes y evitar también el tráfico de material explosivo. El uso de pirotecnia en la Unión Europea está regulado con una normativa muy estricta, aunque cada país la aplica con excepciones para poder mantener sus tradiciones.

El reglamento de artículos pirotécnicos y cartuchería en España regula los aspectos relativos a la seguridad ciudadana en la fabricación, almacenamiento, distribución, transporte, medidas de seguridad, tenencia y uso de los explosivos con fines civiles.

El régimen jurídico de este reglamento se aplica sin perjuicio de las previsiones de protección medioambiental en materia de residuos y transporte de residuos. Por su parte, las competencias en materia de seguridad industrial y de seguridad y salud en el trabajo corresponden al Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, a través de la Dirección General de Política Energética y Minas, aunque las inspecciones en dicha materia en Valencia las realiza el área de Industria y Energía de la Subdelegación del Gobierno.

Tráfico de explosivos

La Guardia Civil de Llíria desarticuló el año pasado una red de tráfico de material pirotécnico que tenía dos almacenes clandestinos en sendas viviendas de Llíria y l'Eliana. Según se desprende de las investigaciones, el grupo desmantelado puso en riesgo la integridad física de los vecinos que residen en las casas contiguas. La operación policial se saldó con la detención de cuatro hombres por un delito contra la seguridad colectiva, aunque también fueron acusados de tráfico de explosivos y falsedad documental.

Las graves heridas que sufrió uno de los detenidos, Vicente T. M., por el estallido de una carcasa cuando disparaba fuegos artificiales en honor de la Verge del Remei, puso a la Guardia Civil de Llíria sobre la pista de este grupo delictivo. La explosión a baja altura le amputó dos dedos de la mano izquierda en la calle Santa Teresa de Jornet.

Tras este accidente, que tuvo lugar el 31 de agosto de 2017, el Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Llíria se hizo cargo de las investigaciones y averiguó que un defecto en la espoleta de retardo causó el estallido. Los agentes comprobaron también que la víctima trabajaba en una pirotecnia, pero las carcasas no eran de su empresa y carecía de factura y seguro de responsabilidad civil.

El trabajador herido confesó que había falsificado el contrato de los fuegos de artificio tras comprar el material al transportista pirotécnico Juan M. A., otro de los detenidos en la operación, sin ningún albarán ni carta de porte. También reconoció que había almacenado un centenar de carcasas en un corral de Llíria cercano a varias viviendas y un colegio.

La Guardia Civil acudió entonces al lugar y confiscó gran cantidad de material pirotécnico de idénticas características al que explotó en el accidente. Las otras dos personas arrestadas en la operación de la Guardia Civil son el administrador y otro empleado de una pirotecnia de Almenara.

Fotos

Vídeos