La EMT se niega a recibir preguntas sobre Abastos en la junta municipal de distrito

El gerente explica a los vecinos del sur de la ciudad los cambios en la red pero no quiere debatir sobre las líneas que afectan al barrio

Á. S. VALENCIA.

El Ayuntamiento terminó anoche la ronda de reuniones con las juntas municipales de distrito de la ciudad para explicar la remodelación de líneas propuesta para la segunda quincena de este mes. Lo hizo con un encuentro del gerente de la empresa, Josep Enric García Alemany, con los vecinos del barrio, donde se negó a responder preguntas sobre algunas de las reivindicaciones más antiguas de los vecinos respecto a determinadas líneas como la 81 y la 73. «No toca en esta reunión», dijo la presidenta de la junta, Consol Castillo.

Tras explicar los cambios en las 12 líneas que se verán modificadas este mes y, sobre todo, resolver dudas sobre la unión entre la avenida del Cid y la del Puerto (trayecto que ahora requerirá un transbordo), la presidenta de la Asociación de Vecinos de Nou Moles, Casilda Osa, tomó la palabra. «Yo quería preguntar por qué se atienden unas reivindicaciones históricas y no otras, porque aquí hemos pedido muchas veces la 73 y...», empezó, justo antes de ser cortada por Castillo: «No, Casilda, el objeto de esta reunión es hablar únicamente de las líneas que se van a cambiar ahora. Si queréis que venga Josep Enric en otro momento, puede venir sin problemas y hablamos de lo que queráis». Mientras, el gerente de la EMT permanecía en silencio, mientras los vecinos protestaban en voz alta.

Se refería Osa aquí a la petición de la recuperación de líneas como la 73 o la 81, que unían barrios como La Olivereta con el centro y el Hospital General. La remodelación de líneas de verano de 2016 vio cómo la 81 se desdoblaba en dos: una que iba desde el Hospital General hasta el Mercado Central y otra que iba desde el Mercado Central hasta las universidades. Ahora, la EMT crea de nuevo trayectos que cruzan la ciudad y los vecinos de Nou Moles querían preguntar por qué se atendían las reivindicaciones vecinales de barrios como Malilla y no las suyas.

Nou Moles quería inquirir por qué no se atendían sus peticiones como sí se hace en Malilla

Minutos antes, García Alemany había sacado pecho explicando los cambios en líneas como la 18, que ahora acercarán Malilla al Hospital Doctor Peset a costa, eso sí, de perder la parada de esta línea en La Fe. Explicaba que era una reivindicación vecinal «histórica» que le parecía «legítima». Pero los vecinos de Nou Moles, como recordó ayer Osa, recogieron 3.150 firmas para pedir el retorno de las antiguas líneas de autobús que recorrían el barrio sin que sus peticiones fueran en ningún momento atendidas por el concejal de Movlidad, Giuseppe Grezzi presidente también de la EMT.

En la junta de distrito de ayer, que Castillo aprovechó para anunciar que «casi con toda seguridad» se irá a presidir la junta de Pobles del Sud, de reciente creación, se trataron otros temas que preocupan y mucho al barrio, como la presencia masiva de palomas en determinadas calles de Nou Moles y los problemas de falta de poda del arbolado en calles como Calixto III. De ese debate salió la petición al Ayuntamiento de que la concejala de Bienestar Animal, Glòria Tello, acuda a una reunión con los vecinos para explicarles qué medidas están tomando contra la presencia de palomas, que consideran un problema muy importante en decenas de calles del distrito. El PP del distrito, además, preguntó si podría pasar en el barrio lo mismo que ha ocurrido en Malilla, donde han aparecido decenas de palomas muertas sin que los análisis hayan desvelado ningún envenenamiento.

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