¿Por qué hay naranjos amargos en los alcorques de Valencia?

Juan J. Monzó

Existen diferentes razones que justifican su uso del citrus aurantium en las calles de la capital del Turia

ELENA MAS SILVESTRE Valencia

La naranja es uno de los alimentos más representativos de Valencia, su sabor, color y su olor nos recuerdan a estas tierras. Por ello a día de hoy el citrus aurantium, el naranjo amargo, inunda calles de la capital del Turia, con el fin de extender ese olor a azahar que nos evoca a las huertas valencianas. No es la única razón de estas plantaciones:

1. Tiene un corte perfecto para acompañar las aceras.

2. Sus raíces no producen daños ni levantamientos en las calles.

3. Generan una sombra muy espesa para los peatones.

4. Apenas requiere de podada, y además esta es sencilla y rápida.

5. Retirada del fruto fácil.

Pero aquí viene el inconveniente, la retirada es escasa e insuficiente, y en ocasiones los frutos acaban por caer y manchar las aceras de la ciudad. Y es que desde la Federación de vecinos de Valencia explican que hay una clara falta de mantenimiento de estos árboles, ya que los frutos se dejan en las ramas y al final se pudren y acaban llenando y los espacios ajardinados.

Este año concretamente las naranjas de 5.316 árboles plantados en las calles de Valencia se han quedado sin recoger, según la respuesta dada al grupo popular por la concejalía de Medio Ambiente. En la respuesta dada por escrito en el pleno pasado, la delegación gestionada por la edil Pilar Soriano señala que los motivos principales de dejar naranjas sin recoger son "los medios personales disponibles y su compatibilidad con el resto de tareas de mantenimiento".

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