La segunda remodelación de la EMT reducirá la cantidad de líneas que circulan por el centro de Valencia

Un autobús de la EMT en la Plaza de la Reina.
Un autobús de la EMT en la Plaza de la Reina. / J. Montañana

La empresa municipal propone segregar carriles bus para «reordenar los flujos de tráfico privado» en Ciutat Vella

Álex Serrano
ÁLEX SERRANO

Un centro para los autobuses y el transporte público, casi en exclusiva. Ese es el plan que el Ayuntamiento de Valencia tiene para Ciutat Vella y que el gerente de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), Josep Enric García Alemany, explicitó en un documento remitido al Consistorio el pasado 4 de julio y al que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS.

En él, García Alemany, estrecho colaborador del presidente de la empresa y concejal de Movilidad Sostenible, Giuseppe Grezzi, expone las líneas maestras de un plan que, en último término, busca la «reordenación de los flujos de tráfico privado». El futuro de la EMT pasa por otra reordenación, tras la del verano de 2016 que levantó ampollas entre los vecinos de casi toda la ciudad, que según Alemany «ha de desarrollarse en un corto periodo de tiempo, muy inferior a los plazos manejados habitualmente». Así las cosas, los cambios que propone Alemany se llevarían a cabo ya el primer trimestre de 2018.

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Esas nuevas medidas requerirán «la ampliación de los kilómetros de carril bus, la segregación» de los mismos, «la creación de carriles dobles, el diseño de giros exclusivos para el autobús, zonas de circulación exclusiva para transporte público y dotar de prioridad semafórica en determinadas intersecciones» a los autobuses. Esta nueva configuración se acometerá con el objetivo de «reducir el impacto medioambiental de la motorización, fomentando desplazamientos más ágiles con nuevas formas de intercambio entre las líneas de autobús de la EMT y otros transportes públicos», explica el gerente.

Así, García Alemany propone, para principios de 2018, modificar los recorridos no afectados por la reordenación de la zona centro de la ciudad (esto es, dentro de la primera ronda que conforman Colón, Xátiva, Guillem de Castro, Blanquerías, Pintor López o la plaza de Tetuán). En algunos casos, estos nuevos recorridos «harán uso del doble sentido de circulación de Navarro Reverter» y necesitarán «paradas de Porta de la Mar y carril exclusivo de la EMT frente al Palacio de Justicia», según figura en el documento al que ha tenido acceso este diario.

Para esta primera fase, la EMT propone crear un intercambiador en la Porta de la Mar-Navarro Reverter y el Palacio de la Justicia, otro en Xàtiva-Luis Vives, tres paradas de regulación en las avenidas de Francia, General Avilés, Pío XII y en la calle Pavía, el doble carril bus en la calle General Palanca, isletas de regulación en Marqués de Sotelo y nueva zona de regulación en el mismo enclave.

Para el segundo trimestre de 2018 quedaría la remodelación que implicaría que entrasen menos líneas en el anillo de la ronda interior. «Se redistribuirán los flujos de autobuses entre la calle Colón y los intercambiadores de las calles Quart y Xàtiva-Luis Vives», según explica el documento. En definitiva, la idea es aumentar los transbordos para reducir la cantidad de autobuses que entran al centro y, en último término, la del coche privado. Para esta segunda fase, es imprescindible según la EMT poder acceder desde la plaza de San Agustín a la avenida Barón de Cárcer, que en estos momentos tiene implantado un doble sentido que era provisional pero que los vecinos se temen que sea definitivo cuando terminen las obras de San Vicente.

La EMT quiere ampliar las paradas en la calle Colón, crear un intercambiador en la calle Quart y hacer lo propio con una parada de regulación en San Vicente Mártir-Sorolla. Además, la empresa propone ampliar el carril bus en media docena de las avenidas más grandes de la ciudad, como Serrería, Maestro Rodrigo, Francia o General Urrutia y segregar los carriles bus de Guillem de Castro, Conde Trénor, Ruzafa, Jaume Roig y las grandes vías, entre otros puntos de la ciudad.

La EMT considera imprescindible el doble sentido en Barón de Cárcer en toda la avenida

El concejal del grupo municipal popular Alberto Mendoza aseguró ayer que se temen que este plan suponga «un cambio importante que va a suponer más recortes en las líneas y más transbordos»: «No sabemos si se mantendrá la frecuencia de paso y no sabemos si se consensuará con los vecinos». «Cuando el propio gerente de la EMT ya tiene el plan no sé cómo se va a hacer la consulta ciudadana», lamentó Mendoza, que pidió a la empresa que paralice el plan «y se siente con los vecinos».

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