El Medio Maratón obliga a limitar el acceso de coches a la ciudad

Accesos a Valencia colapsados, pasadas las 19 h de ayer. /
Accesos a Valencia colapsados, pasadas las 19 h de ayer.

El Centro de Gestión de Tráfico amplía la fase roja de los semáforos en las entradas de Valencia y se crean grandes atascos en las principales avenidas

ÁLEX SERRANO VALENCIA.

El Centro de Gestión del Tráfico del Ayuntamiento de Valencia se vio obligado en la tarde de ayer a «cerrar» la ciudad. En realidad no fue un cierre completo, sino que para evitar la cantidad de coches que pueden encontrarse con las calles cortadas por el Mundial de Medio Maratón se amplió la fase roja de los semáforos de las entradas a la ciudad. Así, durante buena parte de la tarde se registraron grandes atascos en Cortes Valencianas, Maestro Rodrigo, la avenida del Cid, Ausiàs March, la carretera de El Saler o la avenida de Cataluña, mientras el centro de la ciudad estaba ocupado por la carrera.

Se trata de una medida relativamente habitual. Cuando hay un evento en la ciudad, sobre todo de la magnitud de la prueba que se celebró ayer por las calles de prácticamente media urbe, desde el Centro de Gestión de Tráfico tienen que seguir estos protocolos. Lo que se hace es ampliar la fase roja de los semáforos de las entradas, regulando el flujo de coches que entran a Valencia. «La gente tiene que entender que es mejor que estén parados en calles de cuatro carriles que en una de uno solo, donde se impide el paso a los vehículos de emergencia», explicaron fuentes del centro.

No es la primera vez que se hace. Ya el año pasado, el cierre del centro al tráfico para celebrar el Día Europeo sin Coches provocó retenciones que obligaron a la entidad municipal a tomar a las mismas medidas para reducir el flujo de coches que accedían a Valencia.

La celebración del Día Europeo Sin Coches motivó el pasado año el cierre de la plaza del Ayuntamiento desde las 16.30 horas para celebrar en ella conciertos y actividades varias. En torno a esa hora, comenzaron los cortes en las calles de la Paz y Marqués de Sotelo y en la plaza de San Agustín. Este último tramo ya estaba colapsado por las obras en la calle San Vicente. Sin embargo, tanto la Policía Local como el Centro de Gestión de Tráfico vieron que las dificultades de circulación por la zona eran excesivas, por lo que a las 17.50 horas se decidió cerrar las calles Colón y Ruzafa desde la gran vía Germanías, colapsando así las grandes vías. Estos cortes no estaban previstos en los anunciados por la concejalía de Movilidad Sostenible, pero los técnicos los decidieron al comprobar que la circulación en la ronda interior era «mucho más lenta de la habitual». Se trata de decisiones que se toman de manera habitual.

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