Mavi Mestre: «Vamos a aumentar los dobles grados y las carreras internacionales»

Mavi Mestre, rectora de la Universitat de València. /J. J. Monzó
Mavi Mestre, rectora de la Universitat de València. / J. J. Monzó

La rectora de la Universitat de València priorizará la revisión de los estudios y la reforma del Luis Vives, y desvela que durante la campaña ha sentido por primera vez en su trayectoria el techo de cristal

Joaquín Batista
JOAQUÍN BATISTAValencia

María Vicenta Mestre (Oliva, 1956) será la primera rectora de la Universitat de València tras obtener el 52,98% de los votos de la comunidad universitaria. El resultado ya da pistas sobre uno de los retos a afrontar: atraer a los críticos hacia su proyecto. La catedrática de Psicología Básica maneja varias prioridades de gestión una vez tome el mando: fomentar la igualdad, revisar la oferta formativa o avanzar en la solución al conflicto de los asociados. Quiere compatibilizar el cargo con su actividad académica, sobre todo la investigadora.

-¿Ser mujer ha jugado a su favor en el resultado final?

-Yo creo que no. De hecho por primera vez he notado y percibido el techo de cristal. Cuando conseguí la cátedra competí con profesores y profesoras, en el decanato he tenido hombres y mujeres en el equipo y nunca lo había sentido, pero esta vez, en la campaña... Es que me lo han verbalizado, diciéndome: ¿piensas que te tenemos que votar por ser mujer? Como si yo estuviera pidiendo un regalo por serlo. Llegó un momento en el que se me remitían citas descontextualizadas de feministas, trasladándome que no es garantía de nada el ser mujer. Pero es que tampoco lo es el ser hombre, lo es lo que aporta ese hombre o esa mujer. Ese era mi discurso: tengo un programa, un equipo y una capacidad. Yo no quería ventaja, quería igualdad de trato. En un cartel de una facultad, de los de campaña, se pegó otro encima preguntando dónde estaban las mujeres en mi investigación, cuando siempre hemos tratado las diferencias de género. Me dolió y me preocupó.

-¿Por qué cree que lo ha notado precisamente ahora?

-Creo que se ejerce más presión cuando se intenta llegar a los niveles máximos de responsabilidad.

-¿Le ha sorprendido el desarrollo de la campaña, con tanta tensión y mensajes directos hacia usted?

-Comprendo que una campaña es una situación competitiva, pero lo que más me ha dolido han sido las críticas que no se basaban en la verdad, como manejar mal los datos o que se descontextualizara el marco presupuestario y legal que tenemos las universidades públicas. O que se considere que la experiencia es algo que bloquea el tener iniciativa. Ni lo apruebo ni lo comparto.

-¿A qué se refiere exactamente?

-Pues por ejemplo se ha hablado de que se han bajado las becas cuando hemos hecho una política de becas propia para que ningún estudiante tuviera que abandonar sus estudios cuando no recibía las de la conselleria o las del ministerio, o cuando se ha descontextualizado la influencia de la tasa de reposición.

-El resultado ha sido muy ajustado. ¿Qué lección extrae?

-Se han puesto de manifiesto diferentes formas de ver las cosas, pero ahora hay que seguir adelante para conseguir alcanzar los mejores objetivos posibles.Siempre estoy dispuesta a hablar con todo el mundo, y los diferentes puntos de vista son enriquecedores. Hay que hablar, trabajar codo con codo. Necesitamos a toda la comunidad universitaria y tenemos que seguir convenciéndola de que somos una opción viable, realista, que mejorará la vida en la universidad. Vamos a trabajar como hasta ahora, con la máxima implicación, diálogo y participación.

-¿Qué ha sucedido con el alumnado de Psicología? Ha habido 210 votantes más en la segunda vuelta, casi todos para usted.

-Estoy muy satisfecha con mi facultad. Creo que me han valorado bien, como siempre han hecho. Cuando decidí presentarme hablé con la decana y me dio su apoyo. Y creo que los estudiantes se implicaron por el hecho de ser de esta facultad. Yo no he dejado de dar clases en mi máster, ni las tutorías de prácticas, y mi grupo de investigación está en el departamento de Psicología Básica. Se han volcado comentando con los estudiantes mi opción y se han sensibilizado, me han visto como una opción cercana, y ha influido. Y lo agradezco mucho porque ha sido un porcentaje muy importante de votos.

-Otra lección del resultado. El PAS no le apoya mayoritariamente.

-Me ha sorprendido sinceramente. Siempre he valorado mucho al Personal de Administración y Servicios (PAS). Los que han trabajado conmigo han encontrado interlocución y reconocimiento a su trabajo. Y he luchado hasta la extenuación para conseguir el 100% de la carrera profesional. Pero el resultado es el que es y lo respeto. Tenemos que hacer las cosas mejor, o el mensaje tiene que llegar mejor. Hay que seguir avanzando en la estabilización, luchar por la promoción para que las personas se sientan valoradas y revisar las cargas de trabajo que tienen en algunos lugares.

-¿Seguirá dando clase e investigando desde el cargo de rectora?

-La investigación seguro que sí. Tengo la suerte de tener un gran equipo, que es muy autónomo, y no quiero perder esa vinculación con los proyectos, las publicaciones y la participación en congresos. Sé que la gestión te va quitando tiempo, lo he vivido ya y sé que irá a más. Pero no quiero renunciar a ese contacto. En cuanto a la docencia, igual mantengo la del máster, pero la tutorización no lo sé la verdad... Con la campaña no he podido atender convenientemente a los alumnos.

-¿Qué medidas va a priorizar?

-La rehabilitación del Luis Vives hay que abordarla ya. Hay que reunirse con los colectivos de estudiantes para ver qué usos le podemos dar. Es muy grande, podemos pensar en servicios, espacios culturales, participativos... Debe ser un centro de referencia, abierto a la sociedad. El presupuesto existe y por lo tanto tiene que empezar a andar. Además queremos iniciar una revisión de los grados y másteres, revisando metodologías docentes, el tamaño de los grupos o las tasas de rendimiento y empleabilidad. También apostaremos por los dobles grados y dobles titulaciones, y por los estudios internacionales. Tenemos que dar un impulso importante a la internacionalización. Además abordaremos la planificación de la plantilla de forma plurianual para adelantarnos a los problemas derivados por ejemplo de jubilaciones que puedan venir. Ojalá nos quitaran la tasa de reposición. De momento en 2018 promocionará casi todo el profesorado acreditado a catedrático, por lo que podremos disponer de más vacantes para cubrir necesidades estructurales de los departamentos. Eso nos permite avanzar en la planificación de la plantilla.

-¿Qué le diría a una persona que siente desafección hacia la universidad, que la ve como una institución encerrada en sí misma?

-Somos una universidad pública, abierta, que presta servicio a todos los niveles. Le explicaría que hacemos docencia, investigación y transferencia de conocimiento. Hacemos transferencia técnica, pero también social. Estuve en la presentación del anteproyecto de ley de Servicios Sociales, y había mucho profesorado detrás que ha ayudado a desarrollarlo. Eso es transferencia también. Hay que dar más visibilidad a eso, abrirnos más para que el ciudadano de la calle conozca bien todo lo que hacemos en la universidad, que no sólo es docencia de Medicina o de Psicología. Tenemos que dar información de todo lo que hacemos, también de la cultura. Aproximarnos aún más a la sociedad, que nos conozcan y sepan qué aportamos.

-¿Y a aquellos que recelan por tratarse de una institución acusada de ser endogámica?

-Tenemos personal que se está formando con nosotros, está aportando a la universidad y a la sociedad. No me parece mal, al contrario, que al menos tengan una oportunidad de triunfar aquí. ¿Es bueno que un ayudante doctor, que lleva años con nosotros, se vaya a la calle? Al menos que tenga la opción de concursar. Somos una universidad pública y sacamos plazas por oposición.

-Pero gran parte del PDI leyó la tesis aquí, son de la casa...

-También porque la gente de otras comunidades prefiere no moverse de su zona. Insisto en que no lo veo mal, aunque sí debemos hacer una política más abierta y buscar incorporaciones. Con la actual interpretación de la tasa de reposición se facilita la incorporación de ramones y cajales, puede ser una buena opción para que investigadores de fuera puedan venir a nuestra universidad. Con una buena política universitaria y una buena financiación también podremos atraer docentes e investigadores que aporten valor a nuestra universidad.

-¿Qué nuevo techo le gustaría romper a Mavi Mestre?

-Me encantaría que la Universitat de València, mientras estoy como rectora, fuera un referente en políticas de igualdad e inclusión.

-La huelga de asociados sigue. ¿Entiende la postura de la asamblea?

-Después de conocer los resultados nos reunimos con el comité de huelga, cumpliendo el compromiso de la campaña, y les pedimos que la desconvocaran, que volvieran a las aulas porque pensamos que los estudiantes no deben continuar sin docencia, para a partir de ahí ver cómo podemos compensar esa pérdida de formación. También les trasladamos las propuestas de la campaña. Algunas dependen de nosotros pero otras no, porque requieren del convenio colectivo que se está negociando y de una financiación adicional. Les dijimos de igualar su salario al de los asociados de Alicante, promesa que podemos asumir este año pero es un gasto que se consolida para los siguientes, por lo que necesitamos más financiación autonómica. Y necesitamos la autorización de la conselleria. Les propusimos un calendario de trabajo y les recordamos que es en la mesa negociadora donde hay que negociar. Si la postura se mantiene en los máximos es imposible... Tenemos que empezar por los mínimos con un compromisos y un trabajo que vaya avanzando. Seguiremos hablando lo que haga falta para desbloquear esto.

-¿Cree que la conselleria se está librando de la polémica pese a que tiene mucho que decir?

-Los rectores ya han dicho que es un problema que tenemos que trabajar conjuntamente entre la conselleria, las universidades y los sindicatos. Y también a nivel de la Crue. Me voy a poner en contacto con el presidente de la sectorial de Asuntos Académicos, porque sé que a nivel estatal se están diseñando propuestas para trasladar al ministerio orientadas a mejorar la situación de los asociados, porque es un problema que existe en todas las universidades públicas.

-¿La huelga estuvo teledirigida para perjudicarle en la campaña?

-No lo sé. Lo que sí sé es que nos reunimos con el comité y les pedimos que no convocara una huelga durante la campaña porque no había margen de negociación ni de llegar a soluciones. Les dijimos que si nos elegía la comunidad universitaria desde el primer día abordaríamos el tema como prioritario, y les planteamos posibles soluciones. También los sindicatos manifestaron que el periodo electoral no era el momento para una huelga.

-Si la situación de los asociados es la misma ahora que hace un año, ¿por qué no se negoció antes?

-Sí se ha negociado antes, en la elaboración del convenio colectivo para el personal laboral, junto a sindicatos y universidades. Es que la mejora de sus condiciones es difícil que arranque sólo desde la Universitat. Es fundamental disponer del marco legal, y además en la negociación también se habla de más financiación. Siempre hemos creído que con ese convenio se daría cobertura a las reivindicaciones de mejora. Ya llevamos año y medio negociando.

«Necesitamos más financiación para poder hacer política universitaria»

Una de las primeras reuniones que quiere mantener Mavi Mestre es con el conseller de Educación. Y habrá un tema prioritario encima de la mesa.

-¿Qué le planteará a Vicent Marzà cuando se encuentren?

-Lo primero será la necesidad de abordar cuanto antes el convenio colectivo para el personal laboral de las universidades públicas. La noche del 6 (tras el escrutinio) me llamó y ya le dije que teníamos un tema pendiente y que debíamos trabajar mucho. Se lo hemos pedido por escrito también. Es fundamental que nos reunamos de nuevo la conselleria, los sindicatos y las universidades para poder avanzar.

-¿Confía en que mejorará la financiación autonómica? De momento lo único que tienen son declaraciones de buena voluntad, y parte de su programa depende de aumentar la inversión.

-Necesitamos una buena financiación para poder hacer política universitaria. Otra medida que queremos empezar a trabajar tiene que ver con las políticas de igualdad y conciliación, que también requieren presupuesto. Sí confío en tener un nuevo plan de financiación. El anterior nunca se aplicó y nos ha llevado a una situación de insuficiencia presupuestaria. El presidente de la Generalitat ha dicho que va a trabajar en ello. Necesitamos tener una previsión de varios ejercicios.

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