Los manteros vuelven a inundar el centro tras acabar el plan especial de vigilancia

Manteros en la avenida del Oeste con Calabazas. / lp
Manteros en la avenida del Oeste con Calabazas. / lp

Los vendedores ilegales y los gorrillas regresan a los alrededores del Mercado Central ante la falta de vigilancia

S. V. VALENCIA.

Los alrededores del Mercado Central de Valencia, especialmente la calle Calabazas, volvieron ayer a ser el escenario perfecto para que decenas de manteros ofrecieran sus productos, buena parte de ellos falsificados. Zapatillas, bolsos, parcas o colonias -de dudosa procedencia- eran algunos de los artículos que estos vendedores ilegales ofertaban a los viandantes aprovechando la escasa presencia policial que había en la zona sobre las diez y media de la mañana.

De esta forma, y después de que finalizara la campaña especial de vigilancia activada por el Ayuntamiento durante el periodo navideño, los manteros han regresado a uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad, en un día que coincide con la celebración del mercado extraordinario, por lo que la zona supone un importante polo de atracción para los potenciales clientes. Contrasta que, incluso, se ubican prácticamente pegados a los vendedores que sí han sido autorizados por parte del Ayuntamiento.

Así, los vendedores ilegales han aprovechado la prácticamente nula presencia policial para reanudar su actividad, después de que los refuerzos policiales previstos en entornos como las calles Ribera y Convento Santa Clara, el paseo de Ruzafa o la plaza de la Reina hayan regresado a los barrios.

A los manteros también les acompañan varios gorrillas que ayudan a aparcar a los conductores en espacios no autorizados de la plaza de Brujas.

El malestar de los comercios legalmente establecidos ante esta práctica es patente, como ha hecho público en más de una ocasión la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico de Valencia.

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