Malvarrosa y Pinedo perderán hasta 24 metros de playa en este siglo

Malvarrosa y Pinedo perderán hasta 24 metros de playa en este siglo

Expertos advierten de que el cambio climático hará que desaparezcan cerca de 120.000 metros cuadrados de costa

DANIEL GUINDO VALENCIA.

Un estudio elaborado por expertos de la Universidad de Murcia pone en evidencia el riesgo que supone el cambio climático para las playas valencianas, espacios que sufrirán un importante retroceso a lo largo de este siglo por la subida del nivel del mar. En concreto, según los cálculos que recoge el informe, en los supuestos más negativos, el mar engullirá hasta 33 metros de la playa de Meliana antes del año 2100, unos 26 en la de Alboraya y 24 en las del Cabanyal y la Malvarrosa. La costa ubicada al sur del puerto tendrá una menor incidencia, aunque también significativa, puesto que, por ejemplo, el litoral de Pinedo perderá 22 metros y el del Saler y la Dehesa, 15 metros. En total, tal y como cifra el informe, el litoral de Valencia y su área metropolitana perderán cerca de 120.000 metros cuadrados de arena.

El estudio, titulado Estimación de futuros escenarios de nivel del mar en Valencia a través de datos de mareógrafos, describe que la subida del nivel del mar es una de las consecuencias más relevantes de los efectos del cambio climático; un fenómeno que se debe a dos factores derivados del incremento de las temperaturas globales, como son la expansión térmica del agua del mar y, especialmente, la fusión de los hielos terrestres, que se ha acelerado en los últimos años.

Playas en retirada

Meliana
Retroceso en metros: 33. Superficie a perecer en m2: 52536.
Alboraya/Port SaPlaya
Retroceso en metros: 26. Superficie a perecer en m2: 14742.
Alboraya
Retroceso en metros: 26. Superficie a perecer en m2: 14404.
Cabanyal/Malvarrosa
Retroceso en metros: 24. Superficie a perecer en m2: 13536.
Pinedo
Retroceso en metros: 22. Superficie a perecer en m2: 15070.
El Saler
Retroceso en metros: 15. Superficie a perecer en m2: 11610.
Dehesa
Retroceso en metros: 15. Superficie a perecer en m2: 11220.

La metodología para elaborar el informe ha consistido en «la estimación de los cambios del nivel del mar por medio de un análisis de regresión lineal entre los registros procedentes del mareógrafo del puerto de Valencia y una serie global de mareógrafos de todo el mundo», según indica el propio documento. Además, se han considerado tres posibles escenarios que reflejan resultados en relación a incrementos del nivel del mar situados entre 0,23 y 0,29 metros, aunque para los datos de las conclusiones se tiene en cuenta el peor de los escenarios. Asimismo, también se ha incluido el efecto de la inundación provocado por las mareas y se tiene en cuenta el porcentaje de inclinación de las playas valencianas.

Tormentas

«En un clima cambiante, el aumento del nivel global del mar tendrá cambios en los patrones en la trayectoria de las tormentas y tempestades», advierte. Este hecho, unido al aumento de la densidad de población y «las presiones sobre la zona costera supone el aumento del futuros riesgos de impactos de las tormentas costeras». En este sentido, «tanto desde un punto de vista natural como socioeconómico, las costas del litoral mediterráneo, suponen una de las áreas más vulnerables», añade el informe. Por tanto, esta es una de las razones por las que el estudio se ha centrado en el área metropolitana de Valencia y el norte de la Albufera. Al respecto, detalla que «resulta difícil predecir los procesos de urbanización que se llevarán a cabo hasta el periodo 2080-2100», aunque refleja que éstos están siendo menores en esta zona que en los enclaves más turísticos de la Comunitat. En este sentido, recalca que el espacio de la Albufera ocupa más de la mitad de la costa de toda la Comunitat, «hecho que aumenta la vulnerabilidad de la costa valenciana a los cambios de nivel marítimos».

Otras cuestiones relevantes en este ámbito son otros dos problemas a los que se enfrentan las playas valencianas asociados al cambio climático. Por un lado el bautizado como 'storm surge', el aumento anormal del agua generado por las tormentas y, por otro, «la reducción del régimen hídrico, que implica la disminución de la alimentación sedimentaria de las playas, impidiendo la recuperación del perfil de estos espacios tras los temporales».

En sus conclusiones, el documento reconoce que una elevación del mar de 0,29 metros en el peor de los escenarios puede parecer escasa, pero «es trascendental tener en cuenta que el ascenso del nivel del mar amplifica el efecto de los temporales, hecho representa el principal problema del efecto del cambio climático en la costa».

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