José María Tomás logra el contrato de la reforma de la plaza de la Reina

Plaza de la Reina, pendiente de la reforma. / irene marsilla

Ribó minimiza la polémica eliminación del ganador del concurso a pesar de la advertencia de Del Rey de emprender acciones judiciales

LOLA SORIANO VALENCIA.

El equipo del arquitecto valenciano José María Tomás se ha llevado el gato al agua. Será el encargado de firmar y dirigir el proyecto de reforma de la plaza de la Reina. La mesa de Contratación del Ayuntamiento de Valencia, reunida ayer -antes de dar por concluida la gestión del mes de julio- acordó proponer al órgano de contratación la adjudicación al colectivo integrado por Tomás, Antonio Escario, Auraval Ingenieros y María Antonia Izquierdo, aunque la adjudicación formal no se hará hasta la semana que viene, que es cuando se llevará a cabo la firma. De hecho, ayer mismo al mediodía, el arquitecto todavía no conocía el fallo. Se limitó a confirmar que sí había completado el trámite de entregar toda la documentación y que estaban esperando la resolución.

A la pregunta de si ahora tenía que realizar una ronda de reuniones con los vecinos y colectivos de usuarios de la plaza de la Reina para escuchar las sugerencias, José María Tomás detalló que «primero el Ayuntamiento de Valencia nos tendrá que marcar cómo tenemos que proceder y facilitarnos los datos de la consulta participativa que realizaron a las distintas asociaciones». Igualmente, en días previos ya explicó que la confección del proyecto les llevaría algo más de cinco meses y reconoció que sería una suerte trabajar en este proyecto porque «es una plaza con gran carga urbana e histórica y un proyecto muy importante de la ciudad de Valencia».

Esta decisión se produce quince días después de que el concejal del grupo popular Alfonso Novo ya advirtiera de que el alcalde Joan Ribó estaba ocultando la renuncia de una firma al plan de la plaza de la Reina. Y es que si bien el equipo que había ganado el concurso fue el encabezado por Miguel del Rey con Íñigo Magro, finalmente se tuvo que descartar esta opción porque una de las empresas técnicas había entrado en concurso de acreedores. A pesar de que presentaron el apoyo de otra empresa, la alternativa fue desestimada por ser inviable legalmente. La jurisprudencia a favor presentada por Del Rey, que fue también ganador de un concurso de ideas sobre la plaza de la Reina en el Colegio de Arquitectos, no fue suficiente. Mientras este arquitecto ya anunció que estudia iniciar acciones legales y que no quiere que se utilicen sus ideas para el concurso que, según él, están contenidas en la base, desde el Ayuntamiento de Valencia aseguraron ayer que había que cumplir la legalidad.

De hecho, el alcalde Joan Ribó explicó que «cuando uno entra como regidor, promete cumplir la Constitución, l'Estatut y la legislación. Nosotros con la contratación tenemos que cumplir la legalidad».

Por su parte, el concejal de Gobierno Interior, Sergi Campillo, opinó -en referencia a la polémica por la descalificación del equipo de Del Rey- que «de la normalidad se ha hecho un caso que no toca. Está a la orden del día que empresas queden excluidas de la licitación si no cumplen o tienen deudas. En este caso, la empresa técnica que tenía problemas económicos era la que hacía que se cumpliera la solvencia».

Campillo quiso indicar que «por ley, no se puede pedir antes la documentación que acredite la solvencia. Hay que esperar a la apertura de los tres sobres y luego ya se piden los datos y se hacen las comprobaciones». El concejal de Gobierno Interior añadió que el concurso en la jornada matinal todavía no estaba adjudicado. «Aunque obtuviera la máxima puntuación, el concurso no estaba adjudicado, está en fase previa». Sobre la petición de Del Rey de que no se usaran sus ideas, Campillo dijo que «tenemos la cesión del Colegio de Arquitectos y se debe de hacer de una manera incondicional, no vinculándola a un contrato».

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