Los 'influencers' también quieren comer por la cara en restaurantes de Valencia

Platos de un restaurante, en una imagen de archivo. / LP

Begoña Rodrigo, Javier Andrés, María José Martínez o Enrique Medina aseguran haber recibido en múltiples ocasiones 'ofertas' de este tipo, pero siempre las han rechazado

GRACIA MORANTValencia

"Hace un año, una fotógrafa de Inglaterra nos escribió que venía a Valencia a pasar unos días para hacer unas fotos por trabajo, y aprovechaba y si queríamos nos hacía fotos a los platos, pero claro, que las cobraba y encima, quería comer gratis", cuenta Enrique Medina, chef del restaurante Apicius. "Enviar un correo diciendo tengo tantos seguidores y recomendaría el local en mis redes sociales a cambio de comer gratis, me parece tener un poco de morro", continua el cocinero con dos soles Repsol.

La situación no es puntual. En las últimas semanas, el chef Dabiz Muñóz denunció en su perfil de Twitter la petición de comer gratis en DiverXO (con tres estrellas Michelin) a cambio de recomendar el restaurante en una cuenta gastronómica de IG (con menos de 3.000 seguidores). Fuera de España, un hotel de Dublín criticó públicamente a una bloguera que quiso alojarse gratis. Y es que, esta tendencia ataca como un virus a los hoteles y restaurantes más conocidos, también a los valencianos.

"Todas las semanas nos llegan anuncios por Instagram de gente que también pide venir a comer sin pagar", reconoce la chef Begoña Rodrigo, de La Salita. La ganadora de la primera edición de Top Chef asegura que en su restaurante no hacen caso a este tipo de peticiones. "La primera vez que se pusieron en contacto conmigo le contesté y le dije que no, y sorprendentemente, se enfadó. Por lo que decidí no contestar más. Simplemente pasamos de estos mensajes", afirma la cocinera valenciana.

Platos de La Salita, Ricard Camarena y Apicius. / Irene Marsilla | LP

Javier Andrés, director gastronómico del Grupo La Sucursal y Premio Nacional de Gastronomía, también tiene clara su postura sobre la tendencia de pedir estas invitaciones. A ellos también les ha pasado. "Siempre hay gente que dice tener un blog...y nos lo piden (ir a comer gratis) con mucha sutileza, tengo tantos seguidores y querría...", asegura Andrés. "Nuestra política nunca se basa en este tipo de publicaciones. Operamos siempre través de herramientas más profesionales, preferimos una opinión fundamentada y confiamos en el periodismo tradicional", comenta el responsable de cinco espacios gastronómicos en Valencia.

Otra postura muy dura con este tipo de perfiles es la de la chef del restaurante Lienzo, María José Martínez. Para ella, la aparición de estos 'influencers' es algo muy negativo para la gastronomía porque "ya bastante tenemos con nuestros problemas internos, con luchar ofreciendo un buen producto a precios razonables, y todo para que una persona venga a pedir a tu restaurante comer gratis por subir dos fotos", critica la joven cocinera.

Tanto Begoña como Javier coinciden en que este tipo de personas no coinciden con el perfil de sus clientes. "No es nuestra forma de comunicarnos con nuestros clientes, confiamos en el turismo gastronómico profesional", recalca Andrés.

Cada cual tendrá su opinión y la libertad de aceptar o no un tipo de promoción que muchos han profesionalizado. Prueba de ello es que en España ya existen agencias que se encargan de representar influencers.

Fotos

Vídeos