Incógnitas de la plaza de la Reina

Domínguez interviene al inicio del acto, ayer por la tarde en el Ateneo Mercantil de Valencia. / jesús signes

Aula LAS PROVINCIAS debate sobre la futura reordenación del céntrico enclave

ÁLEX SERRANO

valencia. Enclavada en el corazón de la ciudad y actuando como nodo de transporte para toda Ciutat Vella, la plaza de la Reina estaba marcada en rojo en la agenda del tripartito que dirige el Ayuntamiento de Valencia. Tras meses de proceso participativo, el proyecto de reurbanización, basado en el que Miguel del Rey, Íñigo Magro y Antonio Gallud presentaron en 1999 a un concurso internacional del Colegio de Arquitectos, echará a andar en próximas fechas y el Consistorio se enfrentará así al futuro de las plazas del centro, que ayer protagonizaron una nueva entrega del Aula LAS PROVINCIAS, que se celebró ayer en el Ateneo Mercantil de Valencia bajo el título '¿Qué plaza de la Reina queremos?'.

En la mesa redonda participaron el arquitecto Javier Domínguez; el ingeniero y coordinador de la Mesa de Movilidad del Ayuntamiento de Valencia, Joan Olmos; el presidente de la Asociación de Vendedores del Mercado Central, Francisco Dasí; la gerente de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico y Ensanche, Julia Martínez; y el jefe de sección de Valencia de LAS PROVINCIAS, Paco Moreno, así como Pablo Salazar, jefe de Opinión de este diario que ejerció como moderador del acto. También acudieron los tres arquitectos ganadores del proyecto, así como otros expertos como José María Tomás, César Mifsud, Luis Báguena y el presidente del colegio, Mariano Bolant. La nómina de profesionales incluyó a José Ballester Olmos; Tomás Trénor, en representación del Ateneo; Andrés Goerlich; Manuel Miñés; el presidente de la Asociación de Vecinos de Ciutat Vella, Rafael Mampel; así como el presidente del consejo de administración de LAS PROVINCIAS, Gonzalo Zarranz.

Magro reconoció que por el momento no han firmado pese a que les han anunciado que han ganado el concurso. Del Rey comentó que se recuperará espacio para el juego en forma de «bosque urbano, con bancos y sombra», lo que irá en la entrada actual al aparcamiento subterráneo. También habrá entoldados, como reconoció Magro.

Domínguez hizo un repaso de la historia de la plaza, con hincapié en el nacimiento del enclave. «La plaza contrasta con otras grandes plazas europeas. Se ha tenido miedo a una plaza dura peo las grandes europeas carecen de arbolado y a nadie le sorprende», dijo Domínguez. Joan Olmos, por su parte, repasó también la historia de la plaza para, posteriormente, poner el acento en la movilidad y el tráfico. «Cuando se construyó el aparcamiento, en los años 70, comenzó una nueva ciudad en la que casi todo se sacrificó por el automóvil», lamentó Olmos, que dijo que en 2017 hay que «desandar el camino» y rectificar los errores cometidos en los últimos años, sobre todo en términos de movilidad. Para Olmos, la solución pasa por eliminar el tránsito por la parte norte de la plaza: «La ciudad tiene un corazón muy frágil con mucho colesterol porque hay mucho tráfico que atraviesa nuestro centro histórico».

Falta pedagogía

Dasí destacó que el Ayuntamiento ha tenido el «valor» de enfrentarse a la reordenación del centro, pero reconoció algún «temblor» cuando escuchan propuestas municipales. «El Mercado Central es el dinamizador más importante del centro pero es clave que haya una programación en las intervenciones del entorno, como con la plaza del Mercado o el aparcamiento de Ciudad de Brujas», explicó Dasí, que quiso señalar la importancia de las soluciones de accesibilidad en la plaza de la Reina. Martínez, como representante de los comerciantes, se mostró de acuerdo con la importancia de la accesibilidad. «La plaza de la Reina no se puede entender sin la del Ayuntamiento y San Agustín, y Brujas y Mercado siguen sin solucionarse», censuró Martínez. La gerente de la Asociación de Comerciantes pidió datos sobre quién entra a la plaza de la Reina, quién accede al aparcamiento y para qué.

Moreno, por su parte, quiso poner en valor que la gente ahora tiene coche, «no como en los años 60». «Si queremos una plaza de la Reina solo para turistas, cerremos el aparcamiento. Es inaudito que el Ayuntamiento aún no haya dicho que va a hacer con la EMT en la plaza, roza la incompetencia», dijo. También apuntó a la necesidad de resolver la plaza de San Agustín, que tildó de «gran incógnita». «Alguien debe iluminarnos y decir dónde van a poner las paradas de la EMT», exigió Moreno.

A este respecto, Domínguez pidió «más transparencia» por parte del Ayuntamiento. «La actual dirección del Consistorio tiene urgencia por presentar proyectos pero la plaza de la Reina se tiene que ver como un todo con otras plazas. Agradecería que hubiera más pedagogía, la participación pública ha sido insuficiente», denunció Domínguez, que insistió en que el transporte público «no puede ser un secreto». Martínez pidió saber «cómo se va a organizar la EMT con los intercambiadores de Tetuán. Eso hay que conocerlo». En el turno de preguntas tomó la palabra Mampel que insistió en los aparcamientos privados situados en torno a la plaza, uno en el mismo enclave y ocho en la calle Tapinería.

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