Los hosteleros no pueden ocupar las nuevas zonas de terrazas en Xúquer

Terrazas de bares, junto a los nuevos emplazamientos vacíos. / manuel molines
Terrazas de bares, junto a los nuevos emplazamientos vacíos. / manuel molines

Los vecinos critican que la reordenación del tráfico y la reserva en la calzada para mesas y sillas están listas, pero no se da el permiso

P. M.

valencia. Un problema de coordinación de libro entre concejalías es lo que denunció ayer la asociación de vecinos del barrio de San José, dado que la Policía Local y funcionarios del servicio de Espacio Público no permitieron la colocación de las terrazas de los bares en las nuevas ubicaciones definidas por la delegación de Movilidad.

La rocambolesca situación fue confirmada por el presidente de la entidad vecinal, Jordi Pérez, quien comentó que el viernes estaba prácticamente terminada la colocación de maceteros y bolardos, además del repintado. «Lo pedimos hace cinco años y ahora que nos hacen caso, no dejan que las terrazas de los bares sean retiradas de las aceras para favorecer a los peatones», señaló al recordar cómo uno de los hosteleros «empezó a poner la terrazas y le ordenaron retirarla».

El asunto no es baladí dado que la plaza de Xúquer y su entorno incluyen un centenar de bares y restaurantes, muchos de ellos con terrazas. «No todos bajarán las mesas y sillas a la calzada, pero sí muchos», consideró Pérez al referirse a la primera zona de ocio de Valencia que fue declarada acústicamente saturada.

En opinión del concejal de Ciudadanos Narciso Estellés, el concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, «va por libre y de manera compulsiva continúa realizando actuaciones sin hablar con nadie, sin valorar su viabilidad y sin hablarlo ni con sus compañeros de partido».

El edil añadió que es «inaceptable que un concejal con responsabilidad sólo de movilidad tome decisiones que afectan a la hostelería y ocio sin consensuar una actuación conjunta». Entre las actuaciones realizadas, se ha ampliado el espacio peatonal con maceteros y bolardos en la zona de estacionamiento, que se transforma de batería a cordón. También se han cambiado los sentidos de circulación en algunas calles para evitar los atajos, además de limitar la velocidad máxima a 30 kilómetros por hora en todo el barrio, junto a la reordenación de los aparcamientos.

Fotos

Vídeos