Hosteleros de Las Arenas critican la acumulación de algas durante tres días

Playa de Valencia, junto al espigón del puerto. / irene marsilla
Playa de Valencia, junto al espigón del puerto. / irene marsilla

Los empresarios denuncian la huida de clientes de los hoteles por un gran botellón en el paseo marítimo

LOLA SORIANO

valencia. Las playas urbanas de Valencia se han convertido ya en todo un referente para los turistas que visitan la ciudad, pero la imagen de las algas amontonadas en plena temporada de baño no ayuda a atraer a nuevos visitantes. Los hosteleros de la Asociación de Empresarios de Hostelería de la Playa de Las Arenas critican que la acumulación de los restos inertes permanezca en primera línea de la playa desde el pasado sábado.

El presidente del colectivo, José Miguel Bielsa, reconoce que «no es normal que en plena temporada alta decidan acumular las algas, haciendo montañas, pero que no las retiren. Esto no pasaría en Benidorm o en Gandia». Por eso, exigen más diligencia a la hora de realizar los trabajos y «si ha habido mar de fondo, y más coincidiendo con el fin de semana, se debe de actuar y de dejar las algas secar durante tres días», añaden. «Está generando malos olores y la gente no está a gusto», indican desde la empresa del servicio de hamacas.

El punto donde se ha registrado el incidente es en la zona donde se encuentra el espigón que divide la playa del puerto y de la Marina, a la altura de los restaurantes del paseo de Neptuno y, además de las dos montañas de algas existentes, ayer mismo todavía se podía ver un tramo de la orilla con vegetación. «En ese punto los bañistas no podían ni entrar en el agua porque las algas estaban en bloque. Y también está lleno de plásticos», argumentó Juan Aguilar, pescador de la zona.

Por otro lado, los hosteleros de Las Arenas criticaron ayer la falta de control con los botellones que se generan en el paseo marítimo. «El domingo por la noche hubo medio millar de personas bebiendo cubatas en el paseo y armando gran escándalo. No pararon de cantar y gritar y estuvieron hasta las 6 de la madrugada. No podemos ofrecer buenos servicios si hay gente que se pone a hacer botellón en la zona», indicó Bielsa. De hecho, confirma que algunos clientes pidieron la cuenta y se fueron de varios hoteles porque no podían soportar el ruido porque no podían descansar.

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